Urbaser estudia los bioplásticos como solución sostenible para reducir la contaminación marina y terrestre por residuos plásticos

Las nuevas soluciones tendrán una mayor durabilidad, un mejor diseño que permita un reciclaje más eficiente y una mayor biodegradabilidad

  • A través del proyecto europeo SEALIVE, la compañía de gestión medioambiental da un paso más en la economía circular introduciendo plásticos biodegradables para prevenir y reducir la contaminación marina y terrestre.

Urbaser, compañía líder de gestión medioambiental, a través del proyecto europeo SEALIVE, busca reducir los residuos plásticos y la contaminación marina y terrestre a través de soluciones sostenibles de plásticos de base biológica.

Ante la creciente producción de plásticos, su fácil dispersión y su lento proceso de degradación, este se ha convertido en el gran problema marino y terrestre del planeta. El proyecto SEALIVE (2019-2023), financiado por el programa Horizonte 2020 de la Unión Europea a través de 24 socios de diferentes ámbitos, proveedores de materias primas, convertidores, usuarios finales, recicladores, expertos en políticas, organizaciones de certificación y ONG, propone soluciones dentro de una visión compartida de las estrategias circulares de plásticos.

Este proyecto está en línea con el compromiso de Urbaser con el desarrollo sostenible y con el ODS 14-Vida submarina y el objetivo del mismo es combinar estrategias de economía circular innovadoras para fabricar plásticos de base biológica y con materiales biodegradables que consigan una mayor durabilidad y un mejor diseño, permitiendo un reciclaje más eficiente y una mayor biodegradabilidad después de su uso.

El estudio que se está realizando en materiales de distinto uso como envases rígidos y flexibles, cubertería, cajas de pescado o redes de pesca, entre otros, y mediante formulaciones innovadoras basadas en polihidroxialcanoatos y materiales de almidón, permitirá llevar a cabo una investigación para mejorar los estándares actuales de biodegradación, compostaje y reciclaje con respecto a la ecotoxicidad, la seguridad y la influencia del envejecimiento del plástico.

Además, los resultados no solo contribuirán a adoptar estrategias circulares viables  en la lucha contra la contaminación por plásticos, sino que proveerán de mayor comprensión sobre las barreas técnicas, económicas y sociales en la aplicación de los bioplásticos. Así como la creación de un marco de referencia sólido para que se intensifiquen las políticas e inversiones en esta área.

Acotar el uso del plástico

Según la Comisión Europea, más del 80% de la basura hallada en el mar es plástico. El proyecto SEALIVE está alineado con la decisión del Parlamento Europeo tomada el pasado año en la que prohíbe los plásticos de un solo uso como platos, cubiertos, pajitas y bastoncillos a partir de 2021. En este sentido, en 2025 los Estados miembro deberán reciclar el 25% del plástico de las botellas de plástico y el 30% en 2030.