Teresa Ribera apuesta por fortalecer la capacidad de anticipación, preparación e información para reducir la vulnerabilidad ante las inundaciones

En España hay 1.428 Áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación (ARPSIs), ya sean fluviales o marinas, que se han revisado entre 2018 y 2019

  • La ministra para la Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera, ha comparecido en comisión en el Congreso de los Diputados para explicar la planificación y gestión de actuaciones de prevención, mitigación y protección frente al riesgo de inundaciones en el actual contexto de cambio climático
  • La revisión de los mapas de riesgo de inundación concluirá a principios de 2020
  • El MITECO está realizando un inventario de todas las obras existentes y de las proyectadas frente a protección de inundaciones en nuestras cuencas, para así evaluar su funcionalidad a partir de los distintos escenarios de cambio climático

La ministra para la Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera, ha comparecido a petición propia en la Comisión de Transición Ecológica del Congreso de los Diputados para explicar la planificación y gestión de actuaciones de prevención, mitigación y protección frente al riesgo de inundaciones en el actual contexto de adaptación al cambio climático.

Ribera ha incidido en que su prioridad es fortalecer la capacidad de entendimiento, anticipación, preparación e información sobre estos episodios, cada vez más frecuentes e intensos, para reducir la vulnerabilidad de la población y el coste económico que ocasionan en un contexto de cambio climático. “Cuanto más logremos reducir la vulnerabilidad, menor será el coste en vidas humanas y también económico”, ha asegurado.

En esa línea, la ministra en funciones ha subrayado los grandes ejes de actuación para fortalecer la capacidad de anticipación frente a estos fenómenos, construcción de resiliencia y adaptación a los mismos. Por un lado, ha hablado de la necesidad de reforzar el conocimiento sobre los mismos, la capacidad de alerta temprana, y la planificación de la defensa frente a estos fenómenos. Ha citado la conveniencia de identificar “decisiones incorrectas” a lo largo de la Historia, generalmente relacionadas con la gestión del territorio, que han aumentado la vulnerabilidad y que deben ir desapareciendo.

Además, ha insistido tanto en la necesidad de un buen mantenimiento de las infraestructuras para que no haya riesgos en seguridad, como en la de incrementar la información y capacidad de resiliencia de la población, con medidas de adaptación concretas en función del tipo de colectivo y actividad, que sean altamente eficaces para reducir el riesgo.

La ministra en funciones ha recordado los episodios de inundaciones acaecidos a lo largo de este verano, el último estos mismos días con el paso de una nueva borrasca que está dejando intensas precipitaciones en Catalunya, Illes Balears, Comunitat Valenciana, Región de Murcia y parte de Andalucía, y ha señalado Ribera que, “por su intensidad, reiteración y carácter inesperado, son expresión de la situación de “emergencia climática” en la que nos encontramos.

Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), se han producido de forma excepcional en las últimas 8 semanas aproximadamente un total de 6 episodios de lluvias torrenciales en España, incluyendo el que está aconteciendo en estos días en el Mediterráneo occidental. Nos encontramos, en la mayoría de los casos, ante inundaciones relámpago, en las que el tiempo de preparación ante el episodio es muy corto y los daños sobre las personas y bienes son muy elevados por la rapidez de la inundación y por la virulencia de la misma.

La ministra en funciones ha recordado que las inundaciones, como las acontecidas este verano, son año tras año el fenómeno natural que más daños causa en España, tanto a las vidas humanas como a los bienes y actividades económicas. Así, solo en los últimos 20 años han fallecido más de 300 personas debido a este fenómeno. Los daños por inundaciones a todos los sectores económicos suponen una media anual de 800 millones de euros.

En este sentido, Ribera ha manifestado que “el dinero mejor invertido es el que se destina a la prevención y a construir mayor resiliencia, de modo que podamos contribuir a reducir la vulnerabilidad y a fortalecer nuestra capacidad de adaptación”.

La titular de Transición Ecológica también ha repasado las actuaciones que promueve el Gobierno para reforzar nuestra capacidad de adaptación a los impactos del cambio climático en relación con la gestión de inundaciones. Así, y siguiendo las directrices que marca la Directiva de inundaciones de la Unión Europea, España ha realizado una Evaluación Preliminar de Riesgos de Inundaciones, que identifica las Áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación (ARPSIs).

Este trabajo se realizó en 2011 para todas las demarcaciones hidrográficas y durante los años 2018 y 2019 se ha revisado y actualizado, de tal forma que se ha pasado de un total de 1.342 áreas de riesgo potencial significativo de inundación en el primer ciclo a un total de 1.428 áreas de este nuevo ciclo. Este análisis ha permitido contar con un visor cartográfico que recoge todas estas zonas de potencial riesgo de inundaciones. Puede consultarse esta información en el siguiente enlace: https://www.miteco.gob.es/es/agua/temas/gestion-de-los-riesgos-de-inundacion/

ÁREAS DE RIESGO POTENCIAL SIGNIFICATIVO DE INUNDACIÓN

La siguiente fase en esta planificación consistió en la elaboración de los mapas de peligrosidad y riesgo de inundación de esas Áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación, que fueron elaborados entre 2011 y 2013 y que en estos momentos se encuentran en revisión. En este sentido, Ribera ha anunciado que se está ultimando ya esa actualización y que durante finales de este año y principios de 2020 estarán aprobados los nuevos mapas para remitirlos a la Comisión Europea.

Por su parte, los Planes de Gestión de Riesgo de Inundación (PGRI), que se aprobaron en 2016, ya están siendo actualizados para poder aprobar unos nuevos en 2021, de acuerdo con el calendario marcado por Bruselas, que establece que esos planes están sujetos a revisión cada 6 años, y en coordinación con el tercer ciclo de planificación hidrológica, que también está en marcha.

Los PGRI vigentes, que se redactaron en estrecha colaboración con las autoridades de Protección Civil estatales y autonómicas, suman más de 1.000 medidas con una inversión superior a los 800 millones de euros. En este sentido, la ministra en funciones ha recordado que la ejecución de las medidas contenidas en ellos es una competencia cuya responsabilidad incumbe a todas las administraciones públicas, estatal, autonómica y local, y por ello ha insistido en que es necesario “fortalecer la coordinación no sólo entre administraciones, sino también con los colectivos afectados”. Estos planes contemplan actuaciones tales como obras en cauces, obras de restauración de ríos, encauzamientos o de ordenación del territorio, etc., y comprenden todas las fases del riesgo de inundación: prevención, protección, preparación y recuperación.

MEJORAR LA CAPACIDAD DE ALERTA

En materia de prevención, Ribera ha señalado que desde el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) se trabaja en distintas líneas. En primer lugar, en tener el mayor conocimiento de la variabilidad climática, que nos permita mejorar la capacidad de alerta. Para seguir investigando y avanzar técnica y científicamente en esta materia, se ha creado un grupo de trabajo de I+D+i en inundaciones para trabajar coordinadamente entre los científicos y administraciones, y para planificar los desarrollos tecnológicos que España necesita a medio y largo plazo.

Asimismo, es fundamental aumentar la percepción del riesgo en los sectores afectados, por ejemplo, mediante la elaboración de guías técnicas que se presentarán en las próximas semanas, como la guía para la adaptación al riesgo de inundación de las explotaciones agrarias y ganaderas, que es uno de los sectores más afectados por las inundaciones; o una guía que permitirá hacer un diagnóstico de los problemas que causan las inundaciones en las ciudades y cómo adaptarse a ellos mejorando su resiliencia.

En este sentido, la ministra en funciones ha destacado la importancia de incrementar la concienciación pública y la percepción del riesgo y de la autoprotección, por lo que se van a desarrollar campañas por un importe de 2,5 millones de euros.

En materia de protección frente a las inundaciones, Ribera ha repasado algunas de las obras de restauración fluvial e infraestructuras verdes realizadas a través de la financiación del Plan PIMA Adapta AGUA y otras actuaciones que llevan a cabo las Confederaciones Hidrográficas, como la conservación y mantenimiento de cauces en tramos no urbanos, para lo que se destinan anualmente unos 20 millones de euros.

SEGURIDAD DE PRESAS Y EMBALSES

Asimismo, desde el MITECO se está haciendo un inventario de todas las obras existentes y de las proyectadas frente a protección de inundaciones en nuestras cuencas, para así evaluar su funcionalidad a partir de los distintos escenarios de cambio climático. En este sentido, la ministra en funciones ha explicado que su departamento ya ha puesto en consulta pública el contenido de las futuras Normas Técnicas de Seguridad que deben cumplir las presas y embalses, que espera que el Gobierno pueda aprobar en los primeros meses de 2020.

Además, Ribera avanzó que se está trabajando, en coordinación con el Ministerio de Interior, a través de la Dirección General de Protección Civil y Emergencia y la Unidad Militar de Emergencias, en el diseño de nuevos protocolos de comunicación entre administraciones, que conjuntamente con los mapas de zonas de riesgo de inundación, nos permitirán generar en un futuro un sistema de alerta específicos para episodios de inundación, que estará coordinado por AEMET.