Si no colaboramos nos quedaremos sin agua

Solo de ese modo lograremos evitar un mayor impacto en el medio ambiente de nuestras actividades y el mantenimiento de los niveles de bienestar

La colaboración es la herramienta fundamental para continuar disfrutando de un acceso cómodo y seguro al agua potable y de saneamiento. Un privilegio al que no damos valor pero con el que sueñan los mil millones de personas que siguen pasando sed en el mundo.

Colaborar para eludir los riesgos y afrontar conjuntamente el avance del cambio climático y sus consecuencias, que se están haciendo evidentes estos días en una de las principales capitales del continente africano: Ciudad del Cabo. En esta gran ciudad, la más importante de Sudáfrica tras su capital Johannesburgo, la falta de coordinación ante la terrible sequía que sufre el país ha provocado el colapso del servicio municipal de abastecimiento de agua.

Mientras el mundo desarrollado se plantea nuevos retos para avanzar hacia ciudades cada vez más digitalizadas y confortables, estamos descuidando uno de los factores fundamentales para la habitabilidad y el bienestar de sus habitantes: la disponibilidad cómoda y constante de agua potable.

El calentamiento global amenaza seriamente el abastecimiento de agua urbana en todo el mundo, incluyendo por supuesto a los países más avanzados, donde lasrestricciones y los cortes de suministro habían sido relegados a lo imposible. Ahora están aquí.

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