Recta final hacia la remunicipalización del agua en Barcelona

La iniciativa para la vuelta a manos públicas de la gestión del agua en la capital catalana llega a su fase final con los frentes administrativo, judicial y ciudadano abiertos

La remunicipalización del agua en Barcelona, una de las grandes banderas de la candidatura de Barcelona en Comú en 2015, entra en su fase final con tres frentes abiertos: el administrativo, el judicial y el ciudadano. El consistorio presidido por Ada Colau avanza lentamente en los trámites para poner fin a la cesión de la gestión del agua de la capital catalana a la empresa privada AgBar, realizada en 2011 por el entonces alcalde Xavier Trias, con el apoyo del PSC.

Los movimientos sociales que vienen reclamando esta municipalización desde 2010 han promovido que la medida  se lleve a consulta popular en junio, aunque su acción ha sido recurrida por AgBar mediante distintas vías. Finalmente, todo el proceso depende de la sentencia en firme del Tribunal Supremo sobre la legalidad de la mencionada cesión de la gestión del agua a AgBar en 2011, que fue declara nula en primera instancia por el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya en 2016.

Aunque todas estas batallas acabaran de forma positiva para el movimiento por la municipalización, todo indica que los plazos para culminar el proceso sobrepasarían holgadamente la actual legislatura. De esta forma, la promesa electoral de Barcelona en Comú se uniría a otras remunicipalizaciones frustradas en el resto del Estado tras las esperanzas despertadas por los triunfos de los llamados ‘ayuntamientos del cambio’ en 2015 y todo quedaría sujeto a un nuevo triunfo electoral en 2019.

Una legislación estatal hostil, la oposición de los partidos tradicionales y de las grandes empresas y hasta de los propios trabajadores de los sectores afectados han dificultado e incluso bloqueado varios procesos similares en el resto del Estado desde 2015.

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