Recoger agua de lluvia para riego es un “abuso” para el Tribunal Supremo

¿De quién es el agua de lluvia y quién tiene derecho a hacer uso de ella?

El Tribunal Supremo considera un “ejercicio abusivo de derecho” que propietarios agrarios del entorno de espacios naturales como Doñana puedan recoger aguas pluviales para el riego de sus cultivos, ya que este aprovechamiento del agua de lluvia “impide la recarga natural del acuífero”

¿Hay limitaciones al aprovechamiento privativo de las aguas pluviales que discurran por una finca de propiedad privada, según lo establecido en la Ley de Aguas? ¿Puede una eventual perturbación del régimen natural de recarga de las masas de agua subterránea limitar los usos de agua de lluvia para uso privativo?

Esa es la cuestión que recientemente ha diluciado el Tribunal Supremo de España que considera un “ejercicio abusivo de derecho” el que propietarios de fincas agrarias en el entorno de espacios naturales como Doñana puedan recoger aguas pluviales para regar sus cultivos, ya que este aprovechamiento del agua de lluvia “impide la recarga natural del acuífero”

Así lo señala en una sentencia reciente, que sienta jurisprudencia.

El Alto Tribunal desestima el recurso contencioso administrativo interpuesto por la empresa Agrobionest, con sede en Almonte (Huelva) contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que confirmaba la resolución de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir que le denegaba esos aprovechamientos por no cumplir con las condiciones legales.

De esta manera el Supremo determina que el ciclo hidrológico queda supeditado al interés general al entenderlo de manera holística como un recurso unitario que forma parte del dominio público estatal como dominio público hidráulico.

La empresa agraria pretendía la autorización y legalización de regadío con aguas pluviales en la finca La Cañada, en Almonte, situada sobre la masa de agua subterránea de La Rocina, “estratégica y en mal estado cuantitativo”.

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