«Para fortalecer la gestión de las redes de abastecimiento de agua es necesario mejorar las herramientas que permiten conocer su estado»

El estudio busca mejorar el conocimiento sobre la vida útil de las tuberías y la frecuencia de fallos del sistema

  • La investigación forma parte del Trabajo Final de Máster realizado por Angely Noemí Bruján y ha sido dirigido por los profesores de la UPV, Ricardo Corbacho y Amparo López (UPV) y por Felipe Sanz (Global Omnium).

“Es necesario continuar investigando para mejorar las herramientas estadísticas que permiten conocer la situación y condiciones de las redes de abastecimiento de agua y de este modo, fortalecer su gestión y mejorar la calidad del servicio ofrecido a los usuarios”.

Esta es la principal conclusión obtenida por Angely Noemí Bruján en su Trabajo Final de Máster, Desarrollo de estrategias y mejoras de modelos estadísticos para la predicción de la vida útil de las tuberías en abastecimientos de agua potable”  y que ha sido dirigido por Ricardo Corbacho y Amparo López (UPV) y por Felipe Sanz (Global Omnium).

El trabajo, becado por la Cátedra Aguas de València durante el curso 2019/20, busca mejorar el conocimiento sobre la vida útil de las tuberías y la frecuencia de fallos del sistema.

Es necesario estimar la vida útil de las tuberías de las redes de suministro y pronosticar la frecuencia de fallos del sistema para prevenir interrupciones en el servicio y con ello las pérdidas económicas

“Los sistemas de abastecimiento agua potable impulsan el desarrollo de la sociedad y mejoran su nivel de vida. Por ello, es necesario estimar la vida útil de las tuberías de las redes de suministro y pronosticar la frecuencia de fallos del sistema para prevenir interrupciones en el servicio y con ello las pérdidas económicas, tanto a los usuarios como a las empresas operadoras”, indica la autora del estudio, Angely Noemí.

Para anticiparse a estas anomalías y deficiencias se deben adoptar decisiones, las cuáles de manera general “se basan en herramientas estadísticas que requieren información sobre la situación y condiciones del sistema en los años pasados principalmente”.

El TFM evalúa detalladamente la aplicación sistemática de una herramienta que fue desarrollada por Roberto Xavier Ramírez Aguilar, estudiante becado por la Cátedra en el curso 2018/19

Trabajo desarrollado

La investigación evalúa detalladamente la aplicación sistemática de una herramienta -consistente en un modelo estadístico– que permite conocer la predicción de fallos y estimación de la vida útil de las tuberías y que fue desarrollada por Roberto Xavier Ramírez Aguilar, estudiante becado por la Cátedra en el curso 2018/19.

“Hemos testeado el comportamiento del modelo, el cuál ha sido sometido a diferentes situaciones que nos han permitido obtener el alcance y las limitaciones del mismo. Las aplicaciones de los procedimientos de análisis se han realizado sobre dos bases de datos de un mismo abastecimiento, en las cuales los datos han sido almacenados de diferentes maneras permitiendo tener dos escenarios diferentes con la misma información”, explica la autora del estudio, Angely Noemí.

Concretamente, se ha procedido a desarrollar análisis por grupos de tuberías, según su material y diámetro, y mediante programación en herramienta informática estadística “R de código abierto” y en Excel, y que ha permitido “obtener la caracterización de edad y de comportamiento de fallos para cada grupo, así como su proyección futura de los fallos previsibles”, explica Angely Noemí.

Para cierto tipo de materiales de tuberías la vida útil teórica se aproxima a los valores obtenidos con la metodología desarrollada, mientras que en la predicción de fallos se obtienen diferentes valores, aunque en la mayoría de los casos resultan aproximados

Como principales resultados, la estudiante becada por la Cátedra resalta que para cierto tipo de materiales de tuberías “la vida útil teórica se aproxima a los valores obtenidos con la metodología desarrollada”, mientras que en la predicción de fallos “se obtienen diferentes valores, aunque en la mayoría de los casos resultan aproximados”.

Por ello, aboga por tener en cuenta que los datos que se utilicen para implementar los modelos estadísticos “sean abundantes y correctamente recopilados ya que es un aspecto clave para obtener un buen comportamiento de los modelos planteados», finaliza Angely Noemí.