OCDE y AQUAE reclaman mayor colaboración internacional para abordar los desafíos del agua, agravados por un año de pandemia

El plan español de recuperación destinará un 12% a infraestructuras resilientes, incluida la lucha contra la desertificación y la conservación de las costas y de los recursos hídricos

  • Menos del 45% de la población de los países que comparten información sobre el ODS 6 cuenta con acceso a un saneamiento gestionado de forma segura

Fundación AQUAE y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) aprovechan el Día Mundial del Agua, que se celebra el próximo lunes 22 de marzo, para subrayar la necesidad de mejorar la gobernanza e invertir en infraestructuras hídricas resilientes en un escenario marcado por la crisis climática y en el que la pandemia de la COVID-19, desatada hace ya un año, ha recrudecido los problemas urgentes y emergentes del agua y el saneamiento.

Como recuerda Oriana Romano, jefa de la Unidad Gobernanza del Agua y Economía Circular de la OCDE, “el simple hecho de lavarse las manos, una de las recomendaciones básicas para evitar la propagación del virus, representa un reto para cerca de 3.000 millones de personas en todo el mundo que carecen de acceso a agua y jabón en sus hogares”. A lo que se suma el hecho de que menos del 45% de la población de los países que comparten información sobre el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6 cuenta con un acceso a un saneamiento gestionado de forma segura.

En este estado de cosas, ambas organizaciones, que colaboran desde 2017 para guiar a los responsables de formular políticas públicas y sensibilizar a los ciudadanos sobre la importancia de la economía circular, la innovación y el papel de las mujeres en la toma de decisiones del sector del agua, consideran más pertinentes que nunca las orientaciones proporcionadas por los Principios de la OCDE sobre la Gobernanza del Agua e instan a una mayor colaboración internacional para abordar los desafíos del agua y aumentar la resiliencia del sector hídrico ante crisis futuras.

En concreto, demandan cooperación para recabar información y compartir datos relacionados con el agua con el fin de controlar mejor los brotes y limitar así la propagación del virus a nivel local. Animan a los gobiernos municipales y otros responsables políticos a mejorar la coherencia entre las políticas, fomentando la coordinación entre el agua y otros sectores relacionados como la salud, el medio ambiente, el desarrollo urbano, la planificación del espacio, la gestión de residuos y la vivienda. Y, asimismo, reclaman la participación de toda la ciudadanía, incluidas las poblaciones vulnerables que viven en asentamientos urbanos informales, con un acceso al agua y saneamiento inadecuado, en la renovación del contrato social, reconstruyendo la confianza con los ciudadanos.

Desde la OCDE reconocen que en sus esfuerzos por “reconstruir mejor” y acelerar la transición hacia ciudades verdes, inteligentes e inclusivas, muchos gobiernos locales y nacionales han incluido el agua y el saneamiento en sus paquetes de recuperación de la COVID-19. “Por ejemplo –afirma Juliette Lassman, analista de políticas del Programa de Gobernanza del Agua de la OCDE–, el 12% del presupuesto del plan de recuperación español se destinará a infraestructuras y ecosistemas resilientes, incluyendo la lucha contra la desertificación, la conservación de las costas y de los recursos hídricos. Además, el plan de recuperación de 100.000 millones de euros del Gobierno francés incluye 350 millones de euros de inversión directa destinados a infraestructuras hídricas y a la mejora del tratamiento de las aguas residuales”.

Aquae y la OCDE trabajan conjuntamente en el análisis, información y divulgación con el ánimo de orientar a los responsables de formular políticas públicas y sensibilizar a los ciudadanos sobre la economía circular, la necesidad de innovación y el papel de las mujeres en la toma de decisiones del sector del agua a través de distintos canales de comunicación y de conferencias internacionales.

Dentro de los acuerdos que unen a ambas entidades también se impulsa un programa de becas, dirigido a jóvenes españoles, para realizar prácticas en la sede de la OCDE en París, y Fundación Aquae es miembro de la Iniciativa de Gobernanza de Agua (WGI) de la OCDE, una red internacional de expertos en agua formada por más de 120 miembros de 30 países que ayudan a los diferentes niveles de gobierno a diseñar mejores políticas de gestión del agua.