Los servicios acreditados por ENAC, una herramienta al servicio de la consecución de los ODS en el sector medioambiental

El 9 de junio se celebra el Día Mundial de la Acreditación que, este año, se centra en resaltar cómo los servicios acreditados están apoyando, en todo el mundo, la consecución de los ODS

  • Numerosos servicios acreditados están contribuyendo a alcanzar las metas marcadas en los de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas para la protección del medioambiente, la lucha contra el cambio climático, la calidad del aire, el control de vertidos en aguas y la gestión eficiente de los residuos

El día Mundial de la Acreditación se celebra este miércoles 9 de junio con un tema central: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, una meta ambiciosa y universal hacia la sostenibilidad económica, social y ambiental que, haciendo uso de los medios necesarios para mitigar el cambio climático, busca impulsar la igualdad y proteger la dignidad de las personas y reclamar transformación hacia un desarrollo respetuoso con el medioambiente, que requiere el compromiso, la colaboración y la transformación de los gobiernos locales y nacionales, las empresas y la sociedad.

En este marco, y con motivo de este día, que tiene como objetivo concienciar al mercado, la administración pública y la sociedad sobre la importancia de la acreditación y el valor de los servicios acreditados, las dos organizaciones mundiales de acreditadores a nivel internacional, ILAC (International Laboratory Accreditation Cooperation) e IAF (International Accreditation Forum) quieren poner de manifiesto el apoyo de la acreditación y las entidades acreditadas a la consecución de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Para alcanzar los ODS, es necesario disponer de mecanismos efectivos para evaluar y mantener informados a todos los agentes del mercado (autoridades, empresas, ciudadanos, etc.) del grado de consecución de los ODS. Informes y declaraciones sobre el control de los vertidos de aguas residuales y regeneradas, la cuantificación de contaminantes en suelos, la evaluación y seguimiento de la calidad del aire (muestreos y ensayos de emisiones atmosféricas, verificaciones de emisiones sujetas al comercio de derechos de emisión GEI…) o la evaluación de la gestión medioambiental dentro de las empresas son solo algunos ejemplos de actividades encaminadas a la evaluación y control que sirven de herramientas de valoración de consecución de los ODS en el sector medioambiental.

Al servicio de los ODS, protegiendo el medioambiente

Las entidades acreditadas por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) son una herramienta al servicio de la consecución de los ODS, ya que han demostrado su competencia técnica para emitir resultados fiables sobre estas actividades de evaluación y control. En nuestro país, más de 400 entidades acreditadas por ENAC han demostrado contar con la capacidad técnica necesaria para la realización de más de 500 actividades de evaluación y control medioambiental, aportando una mayor eficiencia a la protección del medioambiente y la preservación de la biodiversidad (ODS 15).

Además, en otros ODS más concretos, las entidades acreditadas desempeñan también un papel clave, como en el ODS6 sobre agua limpia, donde estas entidades aportan garantías de que el control de los vertidos de aguas residuales y de las aguas regeneradas orientadas a su reutilización son realizados por empresas con la capacidad técnica necesaria. En concreto, contamos con más de 50 entidades de inspección acreditadas para el control de vertidos y de la calidad del medio receptor, que garantizan el control de las aguas residuales y su posible posterior reutilización.

La gestión de residuos desempeña un papel crucial en la producción y consumo responsable (ODS12). En este marco, las entidades acreditadas están contribuyendo a aportar fiabilidad en la información sobre las características de los materiales a recuperar y recuperados; a garantizar una mayor calidad de la recuperación de residuos en términos de reducción de las cantidades de materiales depositadas en los vertederos; a aportar seguridad y eficiencia de las instalaciones de tratamiento de residuos y garantías en el control de calidad en los procesos de recogida y reciclaje; y a favorecer la gestión sostenible del ciclo hidrológico, entre otros.

En relación con el objetivo de combatir el cambio climático y sus efectos (ODS 13), el uso de servicios de verificación acreditados es una herramienta cada vez más utilizada a nivel europeo e internacional para la consecución de los programas de reducción, compensación y comercio de derechos de emisión de gases de efecto invernadero (GEI). De este modo, dentro del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la Unión Europea (EU ETS), herramienta básica en la estrategia de la Unión Europea frente al cambio climático, la Comisión ha optado desde el primer momento por la acreditación encomendando esta tarea a verificadores de gases de efecto invernadero acreditados. De igual forma, el Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA) establecido por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) también exige la verificación acreditada de las emisiones reportadas anualmente y de las medidas de compensación adoptadas por los operadores aéreos.

Por último, la creación de las ciudades y comunidades sostenibles es otro de los grandes objetivos para 2030 (ODS11), permitiendo el ahorro de energía y recursos naturales, la reducción de emisiones de CO2 y otros contaminantes y mejorar así la salud y el bienestar de las personas. Los servicios acreditados aportan garantías en esta transformación a través de actividades como la evaluación de la eficiencia energética de instalaciones térmicas de edificios o de elementos de cerramiento, los ensayos de aislamiento y mediciones acústicas en edificios y locales, necesarios para reducir y controlar la contaminación acústica, la certificación de perfiles profesionales como evaluadores de proyectos de edificación sostenible, la verificación y control urbanístico, la evaluación de la calidad del aire, la certificación de los sistemas de gestión medioambientales o la verificación de la emisión de gases de efecto invernadero, entre otros.