Los pastores del agua

El agua había que conducirla, que pastorearla vertiente abajo, para que nada ni nadie se quedara sin ella

La antigua Segovia supo muy bien lo que hacía cuando decidió asentarse a las faldas de la vertiente norte del Guadarrama. Tenía el mayor tesoro asegurado: la abundancia de agua. Un agua capaz al mismo tiempo de apagar la sed de los más humildes y los ostentosos caprichos de reyes. Pero esa agua había que conducirla, que pastorearla vertiente abajo, para que nada ni nadie se quedara sin ella.Un trabajo que  hacían los pastores del agua.  Ahorrar agua es fundamental. Un reportaje de Vicente Rubio.

Fuente: RTVE