Las presas de los valles mineros están al nivel más bajo de los últimos años en esta época

La capacidad de los pantanos de Nalón y Caudal ha decrecido de forma significativa debido a la escasez de lluvias de las últimas semanas. Los embalses de Tanes-Rioseco y Los Alfilorios se encuentran en la actualidad al 78 por ciento, 17 puntos menos que hace un mes, cuando se encontraban al 95 por ciento. Además, tomando como referencia mediados de agosto, este es el porcentaje de reservas más bajo que se registra desde 2009, cuando los pantanos, que abastecen a la zona central de Asturias, llegaron al 76 por ciento.

El embalse de Rioseco, en Sobrescobio, en una imagen tomada ayer.

La recuperación que los pantanos habían experimentado a principios del verano -tras pasar un invierno seco en el que las presas asturianas se mantuvieron por debajo de la media de agua embalsada de la última década- parece que ha tocado a su fin. A pesar de ello, los porcentajes de reservas siguen siendo bastante altos, lo que supone una garantía de abastecimiento. Además, la cercanía del otoño, época en la que suele crecer la capacidad de los embalses, debido a la llegada de nuevas lluvias, es un punto a favor. A esto también se le une que, a raíz de la crisis, ha descendido el consumo de agua por parte de las grandes industrias de la región.

Según los datos de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, el sistema de pantanos de Tanes y Rioseco, que abastece desde el alto Nalón a la red del Consorcio de Aguas de Asturias (Cadasa) y es aprovechando por HC Energía para la producción de energía eléctrica, almacena actualmente treinta hectómetros cúbicos de agua, lo que supone el 78,9 por ciento de su capacidad total, cifrada en 38 hectómetros cúbicos. Si embargo, las reservas hace un año era del 89 por ciento con 34 hectómetros, casi diez puntos por encima.

Algo similar ocurre con el pantanos de los Alfilorios, que abastece desde Morcín a la ciudad de Oviedo. Su capacidad total es de ocho hectómetros cúbicos, aunque ahora sólo dispone de seis. Esto supone el 75 por ciento de su capacidad. Si se compara con el año pasado en estas mismas fechas, el embalse perdió doce puntos. Los pantanos de los valles mineros alcanzaron su apogeo máximo el año pasado, alcanzando el 89 por ciento de capacidad, lo que suponía dos puntos por encima de lo registrado en 2010 y doce en comparación con los datos de 2009, una de las peores campañas.

Los pantanos de las Cuencas, junto a otros doce embalses de la región, han mejorado en los últimos meses sus planes de seguridad para adaptarse a la nueva normativa. Entre otras medidas, se han colocado sirenas en las inmediaciones del curso de los ríos para alertar a la población en casos de emergencia, como posibles desbordamientos por roturas o mal funcionamiento. Las empresas que explotan estos pantanos en las comarcas mineras son las encargadas de impulsar y ejecutar estos protocolos de actuación para emergencias.

Fuente:

http://www.lne.es/cuencas/2012/08/20/presas-valles-mineros-nivel-ultimos-anos-epoca/1286415.html