Las luchas contra las plantas embotelladoras en Andalucía reavivan el debate sobre el agua como bien común

El creciente interés de las grandes empresas por el agua embotellada genera resistencias en los territorios contra la apropiación privada de este bien, común y cada vez más escaso

En Andalucía, han destacado en los últimos años los conflictos de Dúrcal (Granada) y el entorno de Antequera (Málaga).

Las previsiones para los próximos años dibujan dos grandes tendencias en cuanto al aprovechamiento del agua, que parecen destinadas a chocar: una disponibilidad cada vez menor en zonas como el sureste ibérico, como resultado del cambio climático; al mismo tiempo, un aumento del consumo en esas mismas zonas, proveniente principalmente de la agricultura. En este escenario de disputa por el recurso se ha añadido en los últimos años una demanda creciente de agua embotellada, protagonizando diversos conflictos socioambientales en Andalucía.

La movilización frena la embotelladora de la Sierra de Camarolos (Málaga)

A finales de junio, la empresa Inversiones Domago SL anunciaba que retiraba su proyecto de construir una planta embotelladora de agua en la Sierra de Camarolos, dentro del término municipal de Antequera (Málaga) pero a un kilómetro de la población de Villanueva del Rosario. La decisión llegaba tras una intensa movilización de vecinos y ayuntamientos de la zona en contra del proyecto, preocupados por el abastecimiento de los distintos pueblos que se surten del conjunto de acuíferos que se encuentran bajo la Sierra. “Teniendo en cuenta que el permiso inicial de captación de la empresa era de 6 litros por segundo, lo que equivale a más de 200 hm³ de agua al año, la cantidad utilizada por la embotelladora superaría el consumo anual de Villanueva del Rosario”, explican desde el área de Agua de la Federación Malagueña de Ecologistas en Acción, organización que ha venido apoyando las protestas desde el principio. “Duplicar ese consumo actual habría afectado a Villanueva del Rosario pero también a los demás pueblos que se abastecen del acuífero, como Villanueva del Trabuco, Casabermeja, Colmenar, Alfarnate y Alfarnatejo; se trata de un modelado kárstico en el que los cuatro acuíferos de la zona están conectados, y la extracción en uno afecta a los demás”, añaden.

Ecologistas en Acción: “La cantidad de agua utilizada por la embotelladora superaría el consumo anual de Villanueva del Rosario”

Emilio Tamayo, presidente de la Asociación de Montaña Chamizo de Villanueva del Rosario e integrante de la Plataforma ciudadana contra la extracción y venta privada del agua de la Sierra de Camarolos, comparte estos pronósticos a la vez que subraya la amenaza de los sondeos para el agua en superficie de la zona: “Los niveles freáticos ya bajan muy rápido, y con toda la extracción añadida de la embotelladora la situación sería mucho peor”.

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