La tecnología, al servicio de un uso hídrico más eficiente

La innovación tecnológica está progresando a pasos agigantados para asegurar un uso más eficiente del agua y, de paso, proteger el medio ambiente y optimizar los demás recursos

  • La optimización del agua pasa por la innovación
  • Empresas y centros de investigación se unen en proyectos punteros

Drones, cámaras especiales, fibra óptica, algoritmos, microalgas y hasta bacterias. Estas son algunas de las aportaciones españolas más interesantes en este ámbito, ya sean servicios que se comercializan o proyectos en fase avanzada de experimentación.

Calidad biológica

Entre los servicios que ofrece Labaqua, una firma del grupo Suez, están los estudios de la calidad del agua en embalses, ríos o aguas subterráneas para administraciones hidráulicas o empresas gestoras. “No medimos solo las características físico-químicas del agua, sino también las biológicas”, explica el responsable de producto, Agustín Torres.

Por ello, esta empresa utiliza drones como plataformas en las que cámaras y sensores proporcionan topografías del terreno, determinan la altura de los árboles y la morfología de las orillas, identifican obstáculos o erosiones, clasifican la vegetación o toman muestras en pocos minutos, sin la necesidad de utilizar un barco. La inspección de instalaciones como estaciones de depuración de aguas residuales a través de cámaras termográficas o infrarrojas montadas en drones es otra actuación propuesta por Labaqua.

Riego

Imagen de una finca de almendros procesada con los algoritmos de Londonderry Maps para determinar el vigor vegetativo de los árboles.

La empresa Londonderry Maps utiliza también las imágenes recogidas por cámaras multiespectrales montadas en drones (o por el satélite Sentinel 2), pero les aplica los algoritmos que ha desarrollado para ofrecer al agricultor información muy precisa sobre el estado del cultivo y, entre otras cosas, señalar la necesidad eventual de regar determinadas plantas.

“Algunos estudios han demostrado que, en frutales de hueso, a través de decisiones racionales basadas en estos cálculos, es posible ahorrar hasta un 30% de agua, lo que repercute también en cosechas de mejor calidad”, subraya Carlos Pineda, director técnico de Londonderry Maps, una firma que gestó este proyecto en el vivero de la Escuela de Organización Industrial de Murcia.

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