La escasez de agua de los embalses amenaza con una futura sequía

Los pantanos han perdido un 20% del agua en el último año hidrológico y la esperanza para paliar la situación recae en las lluvias de otoño

Los pantanos de Granada se encuentran en una situación crítica. Tras un año que en el que las lluvias han disminuido de forma drásticas, los embalses se han quedado muy por debajo de la media de los últimos años.

De media los embalses han perdido un 20% de su capacidad con respecto a los últimos diez años, mientras que en referencia al año pasado la bajada ha sido de diez puntos.

El descenso no se ha focalizado en un único punto de la provincia y los peores descenso han estado repartidos por todo el territorio granadino. El Portillo, Colomera y Quéntar son los que arrojan una variación más significativa.

El de El Portillo, que el año pasado en la primera semana de octubre marcó un 78,79% de su capacidad, en este 2021 se sitúa con solo un 36,36%. De los 33 hectómetros cúbicos que puede albergar, solo cuenta con 12 en la actualidad.

Si bien es cierto que el pantano de Castril no es de los más grandes de la provincia, esta tendencia se replica entre los que más agua suelen acumular. El del Negratín, con una capacidad máxima de 567 hm3, tan solo tiene 154 hm3, lo que supone un 27,16% del total. San Clemente, en el norte de la provincia, está al 12,71% y Los Bermejales marcan un 22,33.

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