La directiva marco de agua de la UE protagoniza una revisión polémica

El sector denuncia que los Veintiocho quieran aplazar sus compromisos

El pasado 14 de marzo finalizó el periodo de consulta pública para realizar aportaciones de cara a la revisión de la Directiva Marco del Agua, la base normativa que marca la regulación y las políticas del agua en la UE, y hasta ese día y posteriormente no han dejado de alzar la voz distintas organizaciones, unos para defender su actual redacción, objetivos y plazos; y otros para pedir más flexibilidad en su aplicación.

Lo que está en revisión tiene mucho que ver con el futuro del agua en Europa a corto plazo, ya que marcará la política que se seguirá en los próximos años, y el principal punto que está en el debate, son los plazos y los objetivos. Desde países como Alemania, Holanda o Bélgica están cuestionando la actual redacción de la norma, y son precisamente tres de los Estados que menos cumplen con las pretensiones de conservar el entorno que tiene esta Directiva, según los datos de la Agencia Ambiental Europea. Así, por ejemplo, tanto Alemania como Bélgica presentan los peores estados ecológicos de los ríos para los invertebrados.

La revisión de la Directiva Marco del Agua, junto con la Directiva relativa a la protección de las aguas subterráneas contra la contaminación y el deterioro y la Directiva de Inundaciones, han centrado el debate del sector del agua en los últimos meses. Por ejemplo, desde la Asociación Española de Abastecimientos y Saneamiento de Agua (Aeas), señalan que lo que sería necesario es que en España se cumpliera con la norma europea, sobre todo, en el apartado de la recuperación de costes, “es decir, que aportemos los recursos económicos no solo de operación sino también de reposición de infraestructuras y renovación”, explica Fernando Morcillo, presidente de Aeas. En este sentido, señala la potencialidad de atender los costes con las estructuras tarifarias, que no las incluyen en su gran mayoría en la actualidad.

Sin embargo, desde otros sectores, como el regadío, la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore) ha reclamado este martes al Gobierno que dé más flexibilidad al colectivo para cumplir los objetivos de calidad de las masas de agua que dicta la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea y “medidas de calado” para concluir el plan de modernización de regadíos.

En este sentido, la federación de regantes ha señalado que a consecuencia del cambio climático hay un escenario de “incertidumbre” que obliga a adaptarse a unas circunstancias diferentes a las que se registraban hace casi 20 años cuando la normativa europea entró en vigor. Así, asegura que el 89% de los regantes presenta ya un buen estado cuantitativo y casi el 75% presenta un buen estado químico debido a los “esfuerzos” de los países europeos para reducir el estrés de las masas hídricas, que gozan de buena salud en la mayoría de los casos.

Leer artículo completo en elEconomista.es