La depuradora se decora

La estación encargada de limpiar las aguas usadas de la comarca se reivindica cubriéndose con paneles artísticos

La Depuradora de Aguas Residuales de Loiola, en funcionamiento desde el año 2005, reforma estos días su aspecto, gracias a la invención del artista Jesús Jáuregui, que ha diseñado los paneles que revestirán los tres grandes depósitos de la instalación y recordarán que esta funciona como un hospital para el agua.

La depuradora de Loiola, que evita que las aguas usadas de la comarca de Donostialdea contaminen el mar, costó nada menos que 42 millones de euros y, desde su puesta en marcha, se han invertido otros quince para llevar a cabo distintas mejores, entre otras, las que persiguen que el olor propio de las aguas sucias en proceso de limpieza sean menos fuertes. Sin embargo, la presencia de esta costosa instalación pasa inadvertida para muchos.

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