La CHG y Emacsa apuesta por la remodelación del río

Quedan actuaciones pendientes desde 1999 y «necesarias» para evitar inundaciones

Tanto la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) como la Empresa Municipal de Aguas (Emacsa) han plasmado por escrito «la necesidad» de que la segunda fase del proyecto de remodelación del río Guadalquivir a su paso por el término municipal de Córdoba se lleve a cabo para evitar nuevas inundaciones como las que se dieron en 2010, según varios escritos que obran en manos de la Plataforma de Afectados por las Inundaciones, a los que ha tenido acceso este periódico.

Concretamente, son actuaciones que estaban previstas en un anexo del proyecto global, iniciado en 1999, pero que se quedaron en el olvido en cuanto la primera fase finalizó en 2007 por parte de la CHG, en el tramo comprendido entre el puente de El Arenal y la desembocadura del arroyo Cantarrana. Y aluden a obras de drenaje urbano en la zona consolidada de Córdoba, incluida la calle La Barca, y a la ejecución de una mota elevada en Alcolea para proteger contra las crecidas.

Proyectos de la Plataforma

De hecho, la Plataforma de Afectados por las Inundaciones del Guadalquivir ha incluido ambas actuaciones dentro del plan global para el río, que, con un coste de unos 80 millones de euros, que se financiarían en su gran mayoría con fondos Feder y otros programas de ayudas de la Unión Europea, pretende ligar las zonas fluviales periféricas, desde Alcolea hasta Encinarejo, con el casco urbano cordobés. Todo ello, a base de paseos fluviales, embarcaderos hasta el jardín botánico y conexión con las servidumbres; azudes y playas artificiales en el río o zonas de ocio.

«Al no realizarse las obras contenidas en ese anejo durante la ejecución de las obras de Remodelación del Guadalquivir la actuación ha quedado incompleta, no protegiendo a la ciudad de las avenidas del río», según reza uno de los escritos de Emacsa fechado el 17 de enero de 2011 y firmado por el jefe del Área de Desarrollo Técnico con el visto bueno del director gerente, Arturo Gómez.

En ese mismo escrito, se requiere al Ministerio de Medio Ambiente a la realización y ejecución de esta segunda fase «necesaria para evitar la inundación de la zona urbana de la ciudad» y que tendrá que «contemplar a toda la zona urbana de Córdoba».

Por su parte, ya en el año 2006, concretamente el 6 de abril, el Ministerio de Medio Ambiente, a través de la CHG, remitió a la Gerencia Municipal de Urbanismo una respuesta a preguntas del Ayuntamiento cordobés sobre el Plan Parcial Ribera Baja en la que se considera «conveniente y compatible» elevar la rasante de los viales perimetrales en dos unidades de ejecución, amén de poner en marcha el proyecto de «acondicionamiento del tramo fluvial para el parque de ribera Puente Mocho en Alcolea», donde se ubicaría la citada mota en zona verde. Tal y como se especifica en el texto, funcionaría a modo de paseo peatonal en su zona más elevada.

Según el escrito de la Confederación, esa actuación para proteger las urbanizaciones de los planes parciales para las avenidas con periodo de retorno de 500 años, «con respecto a la zona que se definía como suelo sobre cauce, resulta compatible con la protección la calificación de edificaciones fuera de ordenación de las construcciones situadas bajo la rasante original del terreno», situada en la cota 108.50, es decir en zona inundable.

Fuente: http://www.abc.es/20120816/cordoba/sevp-emacsa-apuestan-rematar-remodelacion-20120816.html