La CHD traslada la propuesta de constitución de diez nuevas comunidades de usuarios de aguas subterráneas

La presidenta del Organismo ha mantenido una videoconferencia con el presidente de Acor para seguir impulsado estos procesos con el objetivo de ordenar, controlar y planificar una explotación racional de los acuíferos

La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), organismo autónomo adscrito al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha elevado en el último mes la propuesta de constitución de diez nuevas comunidades de usuarios de aguas subterráneas (CUAS), ubicadas en las provincias de Segovia, Salamanca y Valladolid, cuya culminación podría ser efectiva antes de que finalice el año.

Un proceso que avanza “a buen ritmo”, tal y como lo ha trasladado la presidenta del Organismo, Cristina Danés, en la videoconferencia mantenida esta mañana con el presidente de la Sociedad Cooperativa General Agropecuaria Acor, Justino Medrano. La CHD y Acor trabajan conjuntamente para impulsar la constitución de estas CUAS con el objetivo de ordenar, controlar y planificar una explotación racional de las aguas subterráneas.

Las diez nuevas comunidades propuestas para su constitución se ubican en las masas de agua subterránea en mal estado de Páramo de Cuéllar, Tierra del Vino, Arenales y Cantimpalos, y son las siguientes: Alto de las Mulas, Parada de Rubiales, Pinarnegrillo, Pedroso de la Armuña, Pinarejos, San Cristobal de Cuéllar, Cabezabellosa-Pitiegua, Alcazarén y Arabayona de Mogica y Espino de la Orbada. En total representan 9.650 hectáreas y afectan a 21 municipios.

En la reunión, ambas entidades se han comprometido a seguir avanzando en este proceso y a reunirse dentro de tres meses para evaluar el trabajo desarrollado en este período.

Actualmente, están pendientes de Constitución 34 comunidades, que se encuentran en las provincias de Valladolid, Segovia, Ávila y Salamanca.

Las comunidades de usuarios de aguas subterráneas otorgan a los usuarios más capacidad de decisión en la gestión del agua, facilitando una explotación racional del recurso, más flexibilidad en el uso y un ahorro de los costes individuales para los regantes.