Investigado con éxito el uso del corcho para limpiar aguas residuales y producir electricidad

La Universitat Politècnica de Catalunya y la bodega Codorníu consiguen el primer sistema a nivel mundial que usa este material natural para depurar los afluentes vitivinícolas y obtener energías renovables

El subproducto de la industria corchera ha sido utilizado como usado como material absorbente en humedales (Ecorkwaste.eu)

El corcho tiene tanto de tradicional como de innovador. Este material natural, orgánico, renovable, biodegradable y 100% reciclable no deja de sorprender con nuevos usos: más allá de su importancia trascendental en la industria del vino, el corcho ha probado su efectividad en varios sectores, convirtiéndose en un material clave para el futuro. Desde la construcción inmobiliaria a la ingeniería espacial (usado como aislante térmico de lanzaderas espaciales), el corcho ha sido utilizado con éxito gracias a sus propiedades de ligereza, impermeabilidad, resistencia, durabilidad o elasticidad, entre muchas otras.

Sus ventajas llevaron a investigadores a pensar en este material como absorbente de contaminantes orgánicos y como combustible para generar electricidad limpia. Con estos objetivos surgió en 2015 el proyecto ECORKWASTE (Gestión integrada y sostenible de los residuos de corcho en la industria del corcho), coordinado por la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y la bodega Codorníu, y en el que han participado el Instituto Catalán del Corcho, la Fundación CTM Centro Tecnológico, el Grupo TYPSA y el Clúster Vitivinícola Catalán INNOVI.

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