PERU Agua no es sinónimo de vida en cauce del río Torococha

Cientos de familias de al menos una decena de barrios en Juliaca, conviven con el olor nauseabundo de este afluente contaminado con basura, animales muertos y desagües. Vecinos piden acciones para mitigar esta realidad irrespirable.

Río está altamente contaminado debido a la basura y desperdicios que recibe. Es un foco infeccioso.

(larepublica.pe) Son las dos de la tarde en la urbanización Villa San Jacinto, en Juliaca. De cerca se percibe el olor repugnante que emana del río Torococha. A simple vista lo único que se aprecia son aguas residuales y basura. Por un pequeño puente las personas que cruzan por el sector se tapan las fosas nasales, pues debido al intenso sol, el olor se hace más fuerte al mediodía.

Hay perros muertos, botellas descartables, plásticos, y hasta excremento. Todo flota  en esas aguas pestilentes. En la ribera hay un buzón de desagüe colapsado, y las aguas servidas discurren hasta mezclarse con el afluente.

En esta zona urbana hay miles de moradores que día a día soportan esta realidad.  “Lo único que queremos es que pongan una cobertura a este cauce, como en otras zonas de la ciudad. Para nosotros esa sería la solución, pero nadie dice nada. Tenemos que convivir con esta triste realidad”, refiere Juana, una pobladora que tiene una tienda a unos 15 metros del cauce contaminado.

Los vecinos de la zona denunciaron que algunas familias han conectado sus baños o silos con el cauce del río, al no tener desagüe. Todos los desechos van directamente al agua.

En la urbanización Los Incas existe una escuela que se ubica a unos 40 metros del río. “Imagínate cómo soportan este olor los niños”, dice una madre de familia.

Los funcionarios de la Entidad Prestadora de Servicios de Agua y Desagüe (Seda Juliaca) admitieron la existencia de conexiones clandestinas. Esta realidad empeora la situación.

RECUPERAR EL CAUCE

El profesor Yuri Benavente Llerena, quien es docente del proyecto denominado “Eco Colegio”, refiere que las autoridades deberían elaborar un plano del río Torococha y dar a conocer la importancia del mismo. Luego mantener parte del cauce que aún queda, que ha sido convertido en un botadero de basura.

“Es necesario que parte del cauce se mantenga, porque en Juliaca necesitamos crear flujos de agua. Pero hay que acabar con este problema”, sostiene.♣

Afecta a cientos de familias

No existe una cifra exacta de cuántas familias conviven con esta triste realidad. Los barrios más afectados son: San Isidro, Villa San Jacinto, San Santiago, Ampliación San Santiago y otros, que se ubican en la zona este de la ciudad. En la zona oeste también hay barrios que sufren esta contaminación como: Bellavista, San Julián, Los Geranios y otros.

En la parte céntrica de la ciudad trataron de solucionar el problema tapando el cauce, convirtiéndolo en canal de aguas pluviales y residuales.

Sin embargo, las autoridades no toman interés en dar una solución integral al problema. Además del olor nauseabundo, el río Torococha se ha convertido en un foco infeccioso. Es un problema de salud pública.