“Aquí el agua se caza”: Así ‘resuelven’ los venezolanos la falta de suministro tras el apagón

Los lugareños recolectan agua de un ducto de agua subterránea en Caracas, Venezuela. Ivan Alvarado / Reuters

En ríos, quebradas de montañas y hasta tanques subterráneos de edificios en construcción, los venezolanos se surtieron durante la prolongada falla de electricidad

El apagón que dejó a oscuras a Venezuela por más de 50 horas también afectó el suministro regular del agua en el país suramericano, lo que hizo que muchos buscaran ‘fuentes alternativas‘ para abastecerse.

Durante los días del apagón, las autoridades distribuyeron camiones cisternas en las comunidades más vulnerables y zonas con difícil acceso al agua. Sin embargo, algunos ‘peregrinaron’ con recipientes en mano para encontrar una ración suficiente hasta que se restableciera completamente el servicio.

¿De dónde sacaron el agua?

Los habitantes del estado Zulia, en el occidente del país, venían afrontando fallas en el servicio de luz y agua desde hace algunos meses, por lo que el apagón no los tomó por sorpresa.

Personas esperan su turno para recoger agua en el tanque subterráneo de un edificio en Caracas. 12 de marzo de 2019. / Manuel Palma

“Aquí el agua se caza”, suelta el joven Luis Crespo. El método -explica- consiste en salir con el carrito de supermercado, el botellón vacío de agua potable o cualquier recipiente disponible, en busca de pequeños pozos de agua dulce, que se surten de afluentes provenientes del Lago de Maracaibo, la capital del estado.

“Eso es una escena habitual aquí”, comenta. “Se sumerge en el pozo un tobo y con una cuerda se levanta”, detalla. Desde el apagón, las filas para surtirse aumentaron considerablemente, añade Crespo.

Otra alternativa fue recoger agua en cañadas o en pequeños tubos que bajan desde ellas, situados en parques y espacios públicos, que antes de la crisis “pasaban desapercibidos y lucían abandonados“, dice Crespo. Pero la crisis eléctrica convocó a filas de personas que se surtieron de esas fuentes.

En Caracas, en el centro de la ciudad, ocurrió algo parecido. El tanque subterráneo de agua de un edificio en construcción surtió de agua a los habitantes de ese sector en la capital venezolana.

“Acordamos con los vigilantes del edificio sacar el agua, haciendo una cola y sin desorden (…) Hasta ahora ha funcionado”, dijo Carmen Riviera, que vive al frente de la edificación. Tras ayudar a los habitantes de la zona, los vigilantes de la obra recibieron como ‘recompensa’ comida, jugo de frutas y café por parte de los vecinos, durante una jornada que comenzó a las 6:00 de la mañana, hora local, y finalizó al anochecer.

En la capital, desde el pasado sábado, muchos conductores estacionaron sus vehículos en la Cota Mil, una autopista que bordea el cerro Warairarepano, conocido popularmente como el Ávila. Allí recogieron agua de los manantiales que caen desde la montaña. Hacían filas desde el amanecer, resguardados con la presencia de efectivos de organismos policiales.

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