FACSA asume la explotación y mantenimiento de una nueva depuradora en Sevilla

La compañía de Grupo Gimeno, que ya gestiona la EDAR de Copero, se encargará también de la instalación de San Jerónimo

FACSA consolida su presencia en Sevilla. La compañía de Grupo Gimeno ha resultado adjudicataria del contrato de explotación, conservación y mantenimiento de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de San Jerónimo. Se trata de la tercera instalación en cuanto a tamaño de las que gestiona la Empresa Metropolitana de Abastecimiento y Saneamiento de Aguas de Sevilla S.A. (EMASESA). Una EDAR que tiene una capacidad máxima de tratamiento de 55.000 m3/día y que abastece a una población equivalente de 350.000 habitantes.

Esta depuradora trata las aguas de la zona norte de Sevilla, las de la isla de la Cartuja, así como las procedentes de los núcleos poblacionales de La Rinconada, San José de la Rinconada y Alcalá del Río.

El contrato también permitirá implementar diversas mejoras en la planta, que se verán complementadas con la implantación de certificaciones como la ISO 50001, relativa a la eficiencia energética.

En ese sentido, uno de los objetivos que se plantea es el de conseguir un grado de autosuficiencia energética mayor que el actual, mejorando el sistema de cogeneración y reduciendo la demanda energética de la EDAR.

Consolidación en Sevilla

Esta nueva adjudicación consolida la presencia de FACSA en Sevilla donde, desde el año pasado, la compañía gestiona la EDAR de Copero. Instalación donde se depuran gran parte de las aguas de Sevilla y el 100% de las de Dos Hermanas. Cifras que la convierten en la más importante de la capital hispalense y una de las instalaciones de mayor capacidad de tratamiento de todo el territorio nacional.

En concreto, la EDAR de Copero tiene capacidad para tratar 250.000 m3/día, dando servicio a una población equivalente de un millón de personas.

Por lo que se refiere a esta instalación, los responsables técnicos del departamento de Saneamiento y Depuración de FACSA han detallado que, “entre otras mejoras e innovaciones, se está poniendo en marcha un proceso de hidrólisis térmica para facilitar la higienización de los fangos en esta depuradora que, además, permitirá alcanzar la práctica autosuficiencia energética”.

Para ello, FACSA también ha implementado una serie de mejoras en la planta con el fin de promover su eficiencia energética y optimizar el proceso de tratamiento, de modo que en la actualidad su nivel de autosuficiencia medio ya es del 90%, uno de los más elevados de las EDAR nacionales.