FACSA aplica la inteligencia artificial para mejorar el rendimiento de las redes de abastecimiento de agua

Desde la puesta en marcha del proyecto piloto se ha logrado reducir sustancialmente las pérdidas de agua debido a fugas

  • La compañía implanta una nueva tecnología para reducir el nivel de pérdidas de agua, minimizar el riesgo de desabastecimiento en caso de rotura de tuberías y evitar posibles problemas de calidad del agua

Ante un escenario donde las ciudades deben tener cada vez más presente la eficiencia de los recursos y el desarrollo sostenible, FACSA sigue avanzando en la incorporación de las nuevas tecnologías para evolucionar y optimizar los procesos de gestión integral del agua.

En este sentido, uno de los proyectos de innovación tecnológica en los que se encuentra inmersa la compañía está enfocado, precisamente, a optimizar los niveles de pérdidas de agua con el uso de big data, simulación hidráulica y, sobre todo, inteligencia artificial. Nuevas tecnologías que conforman uno de los ejes estratégicos de Waternology, la nueva marca que acaba de presentar la compañía y que reúne el conjunto de soluciones digitales para una gestión inteligente del ciclo integral. En concreto, esta nueva solución corresponde al módulo Smart, donde entran en juego tecnologías basadas en la Inteligencia Artificial, el internet de las cosas, el Big Data o la analítica geoespacial.

Para ello, FACSA y BuntPlanet, la empresa proveedora de la tecnología, llevan meses trabajando en el desarrollo y ensayo de una solución digital capaz de reducir las pérdidas reales de agua (fugas) y aquellas procedentes de los registros realizados por los contadores, catalogadas como pérdidas aparentes o pérdidas comerciales.

Gracias a la simulación hidráulica y a la monitorización en continuo de multitud de señales referentes al caudal y la presión, el sistema analiza la interrelación existente entre estas señales y los diferentes escenarios de consumo que pueden darse en la red, detectando de una forma rápida y precisa cualquier variación anómala que puede venir provocada por fugas hasta el momento ilocalizables. De este modo, la herramienta informa tanto de la magnitud de la fuga como de su posición en la red, lo que agiliza notablemente su reparación, no solo en sectores tradicionales sino también en sectores virtuales, por lo que favorece las redes abiertas minimizando de esta forma cualquier incidencia sanitaria en la calidad del agua.

Esta está siendo probada actualmente en diferentes servicios gestionados por FACSA. Así, por ejemplo, en un municipio de 35.000 habitantes ya se han detectado y solucionado cerca de 400 situaciones anormales gracias a esta nueva tecnología, de las cuales más de 70 correspondían a fugas. Además, se ha reducido considerablemente el consumo medio nocturno resultante de pérdidas de agua.

Una de las principales ventajas de uno de los dos nuevos softwares que conforman la nueva solución, LeakFinder, consiste en la “sectorización virtual” que, a diferencia de otras soluciones de detección y prelocalización de fugas, su precisión en el posicionamiento no se ve reducida al trabajar con sectores grandes, un hecho que minimiza el riesgo de desabastecimiento en caso de rotura de tuberías, evita problemas de calidad de agua por estancamiento y ahorra costes en instrumentación y mantenimiento.

Esta solución, combinada con WaterMeters -el software utilizado por FACSA para la detección de pérdidas procedentes de los registros realizados por los contadores- permite calcular rendimientos de forma continua, generando un análisis en tiempo real de la situación del parque de contadores y la red de abastecimiento, de manera que si el sistema detecta anomalías la compañía puede actuar de una forma mucho más rápida y precisa.

Sobre este innovador sistema, Francesc Gavara, responsable del departamento de metrología de FACSA, ha asegurado que los primeros resultados son muy positivos, ya que, según ha apuntado, “la experiencia piloto está proporcionando un bagaje en el uso de la inteligencia artificial que puede favorecer a otros procesos de gestión del ciclo integral del agua con el fin de lograr una mayor eficiencia y agilidad en la toma de decisiones”. Además, tal como ha concluido, “esta iniciativa tecnológica ayudará a los municipios a avanzar en la construcción de un modelo de ciudad sostenible a partir del vector agua”.

Ahora el proyecto encara su recta final y apunta resultados prometedores, tal y como confirman desde la compañía, que ya estudia la implantación de esta tecnología en otros municipios.