El ciclo del agua necesita infraestructuras y buena gestión

El agua de la que depende la vida vegetal, animal y humana es un recurso limitado del que tan solo el 3% son agua dulce o ‘agua azul’

El agua de la que depende la vida vegetal, animal y humana es un recurso limitado del que tan solo el 3% -unos 11.000 millones de hectómetros cúbicos- son agua dulce o ‘agua azul’ (procedente de ríos, lagos y acuíferos subterráneos), de ella alrededor del 65% situada en los casquetes polares, hielo que con el cambio climático está pasando por licuación a formar pate del agua salada de los océanos. De esta ‘agua azul’ casi el 70% la consume la agricultura, el 12% la consumimos los humanos, y el restante 18% se requiere para usos industriales.

En el balance hídrico también contamos con el ‘agua verde’ que procedente de la lluvia permanece en el suelo, y que por transpiración de las plantas vuelve a la atmósfera, y finalmente contamos con el ‘agua gris’, agua contaminada, consecuencia de su uso, en el ámbito doméstico, industrial y urbano, que requiere de su depuración y posterior reutilización, cerrando así la economía circular del ciclo integral del agua.

La Directiva Europea marco del Agua 2000/60/CE (DMA) establece la obligatoriedad para los países de la CE de la depuración de sus aguas residuales urbanas e industriales, e igualmente el control de vertidos, para proteger las masas de agua, tanto continentales como las costeras y subterráneas evitando su contaminación, y marcaba un límite temporal de diciembre de 2015. Los últimos informes sitúan a España en el puesto 19 de los 25 países analizados de la UE en términos de (in) cumplimiento de la DMA, Tras ser apercibidos -reiteradamente- por el Tribunal de Justicia Europeo, y finalmente hemos sido condenados por no tratar correctamente las aguas residuales. Tras numerosos apercibimientos, la Unión Europea ha impuesto al Reino de España una multa coercitiva de 10’9 millones de euros semestrales, y una suma a tanto alzado anual de otros 12 millones por incumplir reiteradamente la normativa europea de saneamiento y depuración. Además del perjuicio reputacional, a nuestro país, con esta multa le disminuyen las fuentes de financiación comunitarias. Situación que nos incita a colocar las fotografías de los ministros/as Cristina Narbona, Arias Cañete, Isabel García Tejerina, Lluis Planas y de la consellera Elena Cebrián, con la leyenda del lejano Oeste, ‘Wanted Will he rewarded’.

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