¿Cómo acabar con la radiactividad natural en el agua?

depuradora life alchemia

José Luis Casas y Gracia Rivas, investigadores de Life Alchemia en CIESOL.

La Escuela Superior de Ingeniería de la Universidad de Almería (UAL) diseña un sistema de filtrado de aguas capaz de elimininar el 95% de la radiactividad natural en aguas de pozo y con un coste energético mucho menor

El cerco sobre la contaminación de aguas para consumo humano se estrecha. La Unión Europea ha endurecido su normativa con la directiva Euratom, que por primera vez entra a regular los niveles de radioactividad natural permitida en el agua potable.

Radioactividad natural en el agua

La radioactividad natural en el agua es un fenómeno común; un problema que afecta, principalmente, a aguas extraídas de pozos de unos 150 ó 200 metros de profundidad, excavados en entornos graníticos, que quedan contaminados con la presencia de los radionucleidos asociados a algunos metales como el uranio. Y lo sorprendente es que estas aguas se han consumido durante décadas sin ningún tipo de control.

Durante décadas, esta contaminación ha pasado desapercibida para las autoridades. Sin embargo, ha llegado el momento de ponerle coto y, para ello, la Unión Europea puso en marcha una normativa en la que estableció los niveles máximos de radioactividad natural presente en las aguas potables.

depuradora alchemia

Depuradora a escala de laboratorio construida para evaluar el sistema propuesto en Life Alchemia.

Análisis de los parámetros radiológicos del agua

En 2016, la directiva Euratom se pronuncia en materia de aguas y obliga a los estados miembros a adaptarse a ella, con la puesta en marcha de sistemas de análisis de los parámetros radiológicos del agua y los elementos necesarios para reducirla al completo o, al menos, mantenerla por debajo de los niveles establecidos en la normativa.

Esta normativa está suponiendo una transformación importante en los tratamientos de agua potable y dará más de un quebradero de cabeza a comunidades autónomas que todavía no han hecho nada en este sentido, como Castilla de León, donde saltarán muchas alarmas en el momento en el que se pongan a hacer análisis de los niveles de radionucleidos presentes en el agua potable de muchas poblaciones, ya que en esta comunidad se esperan valores muy elevados, relacionados con las características del terreno.

Almería se adelantó a la directiva Euroatom

En lugares como la provincia de Almería, el control de la radioactividad natural de las aguas de pozo lleva realizándose varios años y muchos de los ‘deberes’ en este sentido están hechos. La Diputación de Almería, responsable de dotar de los sistemas de abastecimiento a los municipios más pequeños, se adelantó a la normativa e instaló un conjunto de estaciones de tratamiento de agua potable, que eliminaban la contaminación radiactiva natural. Sin embargo era necesario dar un paso más, para desarrollar un sistema de potabilización que supere tanto en calidad como en consumo a los que ya están en marcha, basados en la tecnología de ósmosis inversa.

Y para ello se ha puesto en marcha el proyecto LIFE+ Alchemia, cofinanciado en un 60% por la Unión Europea, y cuyo objetivo es desarrollar tecnologías más sostenibles para la eliminación de los residuos de radioactividad natural de las aguas subterráneas.

Life+ Alchemia, contra la radiactividad natural

LIFE+ Alchemia, dotado con un presupuesto de 1,52 millones de euros, es fruto de la unión del centro tecnológico de Valladolid CARTIF, como coordinador, con el Centro de Investigación en Energía Solar (CIESOL) de la Universidad de Almería, la Diputación de Almería; mientras que desde Estonia participan la Universidad de Tartu (Estonia), la Tallin University of Tecnology y la empresa de aguas Viimsi Vesi Ltd.

Y en Almería, donde se invertirá la mitad del presupuesto, se construirán tres plantas potabilizadoras, para dar respuesta a las necesidades de los municipios de Benizalón, Tahal y Alboloduy. Serán plantas de última generación, que se basan en el sistema de lechos filtrantes, capaces de acabar con el 95% de los radionucleidos presentes en las aguas, así como con otros metales como el hierro que presentan estas aguas. Y con ellas se conseguirá con los dos problemas fundamentales de los sistemas de ósmosis inversa en marcha desde hace unos años, como son el consumo energético elevado y la cantidad de agua que se desperdicia, explica el investigador de la Escuela Superior de Ingeniería de la Universidad de Almería, José Luis Casas, que se encarga de liderar la parte almeriense de LIFE+ Alchemia.

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