Barcelona analiza su agua para anticiparse a los brotes de coronavirus

El Ayuntamiento presenta varios proyectos de detección del material genético del SARS-CoV-2 en los que participa a escala europea junto a centros de investigación y universidades

Analizar las aguas residuales y del mar para detectar brotes de la Covid-19. Con este objetivo el Ayuntamiento de Barcelona presentó ayer varios proyectos en los que participa a escala europea junto a centros de investigación y universidades que miden la presencia del coronavirus en el agua. “La detección del material genético del SARS-CoV-2 en aguas de baño o residuales puede permitirnos ver futuros brotes o picos de personas diagnosticadas en la ciudad”, destacó Gemma Tarafa, concejal de Salud, Envejecimiento y Cuidados del Consistorio barcelonés.

Uno de los proyectos, con el nombre H2O20 Scorewater, se desarrolla en Barcelona, en la ciudad sueca de Göteborg y en la holandesa de Amersfoort. En este caso se estudiará la presencia del virus en la red del alcantarillado. Para realizar las mediciones se construirán tres estaciones de calidad de aguas residuales. La primera de ellas entrará en funcionamiento en septiembre en Poblenou y, posteriormente, se habilitarán otros dos puntos de detección, en el Carmel y en Sarrià.

El otro proyecto, bautizado como Life iBathwater, se hace conjuntamente con Berlín. “Es un proyecto en el que ponemos a disposición las instalaciones de la ciudad para ver la posible detección en las aguas residuales”, apuntó Eloi Badia, concejal de Emergencia Climática.

La detección del material genético del SARS-CoV-2 en aguas de baño o residuales puede permitirnos ver futuros brotes o picos de personas diagnosticadas en la ciudad

Los análisis de las muestras los realizará el laboratorio de virus contaminantes de agua y alimentos de la Universitat de Barcelona (UB). Precisamente un grupo de investigadores de esta universidad detectó la presencia de SARS-CoV-2 en aguas residuales recogidas en Barcelona en marzo del 2019. La viróloga y responsable del laboratorio, Rosina Gironès, quiso dejar claro que en principio la Covid-19 no es una enfermedad de transmisión hídrica, es decir que no se propaga a partir del agua. “Es la idea que tenemos. Tampoco hay una transmisión fecal-oral. De todos modos, hay muchas cosas que no sabemos del virus y estamos realizando estos análisis para confirmar estos temas”, explicó. Gironès añadió que el estudio de las aguas residuales “refleja muy bien lo que está ocurriendo en la población”. La presencia del coronavirus en este tipo de agua bajó tras el confinamiento, mientras que estas últimas semanas se ha registrado una subida que coincide con los rebrotes.

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