Aguas residuales, la herramienta para anticiparse a la COVID

El estudio de la presencia de trazas de COVID-19 en las aguas residuales se ha confirmado en todo el mundo como una herramienta eficaz para anticiparse al coronavirus entre cuatro y diez días y adelantar la toma de decisiones sanitarias

Cuando en 2019 empezamos a hablar de la sociología de las alcantarillas, del llamado ‘Big Brother’ de las alcantarillas, nadie sospechaba que apenas doce meses después las aguas residuales se convertirían en un elemento esencial para anticipar decisiones sanitarias para prevenir y controlar el avance de una de las mayores pandemias que han asolado a la humanidad: la COVID-19.

Entonces ya se vislumbraba lo que las aguas residuales podían revelar acerca de lo que pasaba en la sociedad de puertas para a dentro de los hogares . Así, se vio la posibilidad de establecer hábitos en el consumo de drogas por áreas municipales y a partir de ahí poner en marcha políticas de concienciación y educación; el o consumo de determinados medicamentos para valorar el avance de las resistencias antimicrobianas en la población. Incluso conocer la personalidad de los barrios de Barcelona a partir de la aplicación de la inteligencia artificial y el Big Data al estudio de las aguas residuales de la ciudad, que es el objetivo del proyecto  europeo SCOREwater, que llevan a cabo en el Instituto Catalán de Investigación del Agua (ICRA).

Entonces en 2019 ya sabíamos que el análisis químico, microbiológico y de caudales de las aguas residuales en el alcantarillado y con la aplicación de Inteligencia Artificial y Big Data sería clave en el futuro inmediato para diseñar campañas de concienciación ciudadana en los ámbitos de gestión de residuos en los hogares y de hábitos de salud y hacer un seguimiento de su eficacia.

Lo que entonces no sabíamos es que también sería un elemento clave en el sistema de alerta temprana ante as sucesivas olas de la COVID-19.

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