Agua: SÍ O SÍ

El déficit hídrico en la agricultura preocupa y los ayuntamientos son el primer interlocutor para asegurar los recursos

  • Un ejemplo cercano es el consistorio de Motril, que ya ha movilizado a todas las instituciones para que se acometan las canalizaciones de la presa Béznar-Rules

Promesas de décadas, infraestructuras infrautilizadas y caras, sin soluciones a medio-largo plazo… y la situación empeora. Almería se seca, algo que se veía venir, y se pone en riesgo el consumo humano en muchos de sus municipios de interior, que año sí y año también dependen de la compra de esas famosas cubas para pasar los meses donde el sol se fija más horas en el cielo. Pero es que la escasez de precipitaciones se agrava debido al llamado cambio climático para los que prefieren tirar de eufemismo al señalar ese temible calentamiento global. Pero donde más se está sintiendo o más preocupación hay en esta provincia seca del suereste español es en el principal motor de su economía, donde se ha convertido en un recurso escaso y del que se ha aprendido a sacar su máximo partido. Tanto, que ahí están los datos. Por ejemplo, en Almería 1 hectómetro cúbico de agua es capaz de generar 5.297 euros, muy por encima del resto, pues Murcia genera 2.987 euros y la provincia supera, incluso, a comunidades como Aragón o Extremadura en cinco o seis veces más.

Pero los regantes almerienses piden, siguen pidiendo asegurar sus recursos y cubrir al menos necesidades, que aún hoy no se están cubriendo. Se estima que la agricultura padece un déficit hídrico que se registra entre los 160-190 hectómetros cúbicos anuales, según datos de la Mesa del Agua, integrada por responsables de comunidades de regantes pero también por representantes del tejido empresarial integradas en Asempal, que forma parte de esta institución de un par de años de vida.Loa agricultores están cansados de escuchar promesas. Necesitan agua a un coste accesible. Pues como siempre se repiten: “No por no vivir en una zona seca, dejamos de merecer el agua de otros lugares. El agua es un bien común”.

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