Este sería el futuro del río Medellín

Un problema de salud pública, en eso se había convertido el río Medellín a finales del siglo veinte; la contaminación del agua generaba fuertes olores y enfermedades que empeoraban la calidad de vida de los habitantes del Valle de Aburrá. Conscientes de que había que hacer algo, desde el año 1966, Empresas Públicas de Medellín (EPM) empezó a trabajar en el saneamiento del río.

 

image_content_23175822_20150411182455Este sería el futuro del río Medellín.

 

Un problema de salud pública, en eso se había convertido el río Medellín a finales del siglo veinte; la contaminación del agua generaba fuertes olores y enfermedades que empeoraban la calidad de vida de los habitantes del Valle de Aburrá. Conscientes de que había que hacer algo, desde el año 1966, Empresas Públicas de Medellín (EPM) empezó a trabajar en el saneamiento del río.

En la década de los 80, una firma consultora contratada para saber cómo volver a darle vida al río Medellín concluyó: ‘para que ustedes puedan recuperar sus quebradas y su río, debe recoger y transportar agua residuales a cuatro puntos, tratarlas y luego regresarla a su cauce. Construya una planta en Itagüí, una en Bello y dos más al norte’.

“¿En qué vamos? Hace 15 años pusimos en operación la primera planta, la de San Fernando y dentro de 16 meses entregaremos la de Bello, la más grande de todas; esta va a recibir las aguas residuales de Medellín y Bello. Es decir, que en agosto o septiembre del 2016, el 95 por ciento de las zonas que nosotros (EPM) atendemos, van a contar con tratamiento de aguas residuales”, explicó Carlos Eduardo Quijano Altamirano, Gerente de Aguas Residuales EPM.

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