Vetada la Ley sobre aguas residuales

El gobernador Oscar Mario Jorge vetó la ley que declaró de interés público las aguas residuales del Bajo Giualini. De acuerdo a lo que pudo El Diario, el trámite (es decir la emisión del decreto) se habría realizado el pasado viernes 1º de noviembre, sobre el límite de la promulgación automática. El proyecto fue autoría de la legisladora Claudia Giorgis y se aprobó por unanimidad en la Cámara de Diputados de la provincia.

claudia-giorgis24Claudia Giorgis

 

El gobernador consideró que la ley de aguas residuales -proyecto de Claudia Giorgis aprobado por unanimidad- es “inconstitucional”. Otra vez el gobernador y la Legislatura aparecen enfrentados. Jorge dice que “resultaría un absurdo promulgar una ley que de inicio se sabe inconstitucional e inaplicable”.

El gobernador Oscar Mario Jorge vetó la ley que declaró de interés público las aguas residuales del Bajo Giualini. De acuerdo a lo que pudo El Diario, el trámite (es decir la emisión del decreto) se habría realizado el pasado viernes 1º de noviembre, sobre el límite de la promulgación automática. El proyecto fue autoría de la legisladora Claudia Giorgis y se aprobó por unanimidad en la Cámara de Diputados de la provincia.

El Gobierno provincial, además de promulgarlo y reglamentarlo, debía llamar a concurso público para la presentación de interesados en base al proyecto emitido.

La Cámara de Diputados sancionó el jueves 17 de octubre la ley que declaró de interés público la utilización de las aguas residuales tratadas de los servicios sanitarios que son volcadas en el cuenco del Bajo Giuliani.

En los argumentos del veto, el gobernador indicó que “las aguas residuales tratadas por los servicios sanitarios corresponde en propiedad a los municipios, quien ostentan competencia exclusiva y excluyente para regular lo atinente a la utilización de las mismas”.

“La ley orgánica de Municipalidades declara como recursos municipales ordinarios las retribuciones por servicios”, aseveró el gobernador.

Jorge añadió que “en el marco constitucional, normativo y convencional, no cabe duda alguna que lo atinente a los servicios sanitarios corresponde como atribución a los municipios y comisiones de fomento”.

Consideró que “legislar en el orden provincial entonces respecto de las ‘aguas residuales tratadas de los servicios sanitarios’, implicaría no sólo afectar las autonomías municipales, sino atentar contra los recursos ordinarios propios del municipio, lo que conforma aún más el avasallamiento de dichas autonomías”.

Jorge interpreta que al declarar de “interés público la utilización de aguas residuales tratadas de los servicios sanitarios de la provincia de La Pampa” la ley “que aquí se veta deviene entonces inconstitucional por vulnerar la autonomía municipal de nuestros municipios, a la vez que no existen aguas residuales tratadas de los servicios sanitarios de la provincia, pues dichos servicios no sólo fueron transferidos a los municipios, sino que además, constitucional y legalmente, corresponden a ellos”.

Destaca además que los municipios de Santa Rosa y de General Pico “vienen trabajando sobre el tema con proyectos que se encuentran en pleno uso de ejecución”.

La autora de la ley, diputada Claudia Giorgis (Frepam) en esa oportunidad destacó su satisfacción diciendo que es un proyecto “que por donde se lo mire no tiene contra, es un proyecto propositivo que transforma algo desperdiciado, inutilizado en producción, en trabajo, en un fin social”.

La ley apuntaba al concepto del agua, “como un elemento vital para el hombre y la naturaleza, el agua con fin de riego y cultivo de la tierra, desde siglos se usa con fines de producir cosas, ya los aborígenes ­-indicó- desde hace siglos usaron el agua para riego”.

En ese marco, resaltó, es que “propiciamos, proponemos transformar el agua que hoy desechamos e inutilizamos en nuestro terruneo, en una fuente de mano de obra real y permanente”. Se refirió a distintas experiencias que se realizan en otros países, en Las Grutas, La Rioja, donde se desarrolló un verdadero oasis verde en el medio del desierto y acá en La Pampa esto es posible y necesario.

El proyecto original estaba referido exclusivamente a las aguas residuales de la ciudad de Santa Rosa, aguas de nuestro Río Colorado y del acueducto Anguil-Santa Rosa usada en nuestras viviendas. En efecto, en la zona antes de llegar al Bajo Giuliani se encuentran los piletones de la zona sur y este de la ciudad.

Dichas plantas de tratamiento se encuentran en la cúspide de 600 hectáreas, que pertenecen al estado provincial y con una pendiente natural que favorece absolutamente las posibilidades de efectuar allí el riego sin costo de energía y con un fin social y productivo, no por ello no rentable. En efecto la idea es generar mano de obra de obra genuina y producciones viables.

En el informe de la autoría, Giorgis habló sobre la lucha por el agua, el caso del río Atuel por el que no debemos bajar nunca las banderas y que gracias a la lucha se “van arrancando decisiones políticas, tardías pero bienvenidas”, tras lo cual agregó que “si queremos una pampa sin pobreza el aprovechamiento del Colorado nos está esperando”.

El proyecto fue presentado en la Universidad de La Pampa. Después sectores académicos y organismos estatales, participaron del debate parlamentario.

Según la ley sancionada, el Ejecutivo Provincial creará una Comisión Ad Hoc, integrada por representantes del Gobierno Provincial, la municipalidad de Santa Rosa, la Universidad Nacional de La Pampa, INTA, INTI, la Escuela Agrotécnica, organizaciones cooperativas e instituciones intermedias.

La comisión debía concretar un proyecto de utilización de esos líquidos para aprovechamiento productivo bajo riego con fines sociales y de generación de mano de obra genuina en las áreas próximas a las obras de conducción y/o establecimientos de dominio de los mismos.

El Diário de la Pampa