Una bacteria del río Besós para descontaminar el agua

Los investigadores han obtenido un cultivo bacteriano estable y han demostrado su capacidad para transformar algunos de los hidrocarburos alifáticos clorados que se encuentran más frecuentemente en los acuífero

 

image_content_3810944_20151020175117Río Besós a su paso por Sant Adrià de Besòs

Investigadores de la UAB han identificado en la desembocadura del río Besós una bacteria del género Dehalogenimonas que tiene capacidad para transformar ciertos compuestos contaminantes organoclorados tóxicos en otros inocuos.

El género bacteriano Dehalogenimonas se describió hace relativamente poco –en 2009- y hasta ahora solo se han conseguido aislar dos cepas en acuíferos contaminados con cloroalcanos en Luisiana (Estados Unidos). A pesar de que se han identificado secuencias de su genoma en diferentes localizaciones geográficas, como el Océano Ártico, Mar Báltico, Canadá, China, Alemania, Hungría, España, Taiwán o Estados Unidos, esta es la primera vez que se ha descrito la caracterización y el cultivo de una Dehalogenimonas en Europa.

Se trata de una bacteria que solo puede utilizar compuestos organoclorados como fuente de energía durante su proceso de respiración, transformándolos en productos menos clorados, más biodegradables y, en algunos casos, inocuos.

A partir de los sedimentos del río Besós y tras tres años de investigación, los investigadores han obtenido un cultivo bacteriano estable y han demostrado su capacidad para transformar algunos de los hidrocarburos alifáticos clorados que se encuentran más frecuentemente en los acuíferos, tales como el 1,2-dicloroetano y el 1,2-dicloropropano, en productos inocuos como el etileno y el propileno, respectivamente.

Los investigadores también han utilizado una técnica analítica para determinar el fraccionamiento de los isótopos estables de uno de estos contaminantes, que permite demostrar in situ que las bacterias contribuyen a la desaparición de los contaminantes estudiados, distinguiéndola así de aquella provocada por procesos fisicoquímicos de origen natural, como la dilución del contaminante debido a lluvias; adsorción a la materia orgánica o su volatilización.

La obtención del consorcio bacteriano abre las puertas a su producción y posterior aplicación en acuíferos contaminados, mediante la estrategia de bioaumentación, que consiste en la adición de bacterias con capacidades catabólicas específicas para eliminar estos contaminantes. A pesar de que esta tecnología no ha sido utilizada en Cataluña, se considera una técnica madura, con centenares de casos de éxito en Estados Unidos y Canadá.

Leer artículo completo en La Razón


banner residuos edar PIE BLOG