Un proyecto europeo ensayará una nueva tecnología para tratar aguas residuales complejas

Algunas industrias alimentarias generan aguas residuales de complejo tratamiento. Es el caso de las empresas del sector de los snacks y los productos precocinados, en cuyo proceso productivo se originan aguas residuales con elevado contenido en grasas y aceites. Estos vertidos suelen ser desengrasados y en el proceso se emplean reactivos químicos.

 

22166La reunión inicial del LIFE+ WOGAnMBR se celebró ayer en Burgos con la participación de 13 investigadores.

 

Algunas industrias alimentarias generan aguas residuales de complejo tratamiento. Es el caso de las empresas del sector de los snacks y los productos precocinados, en cuyo proceso productivo se originan aguas residuales con elevado contenido en grasas y aceites. Para evitar los problemas que los aceites y las grasas ocasionan en los biorreactores tradicionales, estos vertidos suelen ser desengrasados y en el proceso se emplean reactivos químicos.

Con el objetivo de demostrar la efectividad de una nueva tecnología que permita tratar este tipo de aguas complejas evitando el uso de químicos y de valorizar esas grasas y aceites residuales mediante la producción de biogás, cinco socios españoles han iniciado el proyecto LIFE+ WOGAnMBR (Desarrollo y demostración de AnMBR para el tratamiento y valorización de aguas residuales complejas de industrias alimentarias).

El proyecto, liderado por el Grupo Biotecnología Industrial y Medioambiental (BIOIND) de la Universidad de Burgos, cuenta con un presupuesto cercano a los 1’23 millones de euros y una contribución de la Unión Europea de 616.323 euros para un periodo de 36 meses.

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