Por qué el agua en Venezuela llega “hedionda y amarillenta”

“La escasez y sobre todo la contaminación del agua son un problema de salud pública, porque deriva en los alimentos que comen los venezolanos y las condiciones en que trabajan los hospitales”, le dice a BBC Mundo Ylidio Abreu, diputado de la oposición que presentó el proyecto de acuerdo.

 

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Efraín Santos dejó de rociar su cultivo de naranjas con el agua que llega por el grifo porque, dice, “o si no se me dañan”.

“¿No ve que esa agua llega toda podrida?”, le dice a BBC Mundo a las afueras de la ciudad de Valencia, en el centro-norte de Venezuela, a menos de 10 kilómetros del embalse más importante de la zona, Pao Cachinche.

Para irrigar sus naranjas, entonces, Santos recoge el agua en los pozos profundos de la zona, donde la mayoría de lugareños se abastece, porque la que viene cada dos o tres días por el acueducto, señalan, “está toda hedionda”.

La queja de que el agua está sucia no solo se repite en el área que rodea a Valencia, sino en varias regiones de Venezuela, especialmente por esta época en que la sequía ha aumentado el racionamiento a lo largo del país.

Según la encuesta Encovi de 2015, en la que tres universidades estudiaron la calidad de vida de los venezolanos, un 81% de los hogares poseen acueducto, mientras que 38% no tiene acceso continuo al agua.

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Debate en la Asamblea

La escasez y la mala calidad del agua llegaron la semana pasada a la Asamblea Nacional, que hace un mes se inauguró con mayoría opositora por primera vez en 17 años.

Allí se aprobó un acuerdo para exhortar al gobierno nacional a atender cuanto antes esta crisis, que se añade a otros problemas económicos, sanitarios y sociales que sufre el país.

“La escasez y sobre todo la contaminación del agua son un problema de salud pública, porque deriva en los alimentos que comen los venezolanos y las condiciones en que trabajan los hospitales”, le dice a BBC Mundo Ylidio Abreu, diputado de la oposición que presentó el proyecto de acuerdo.

El gobierno reconoce que hay una crisis de agua, pero dice que la oposición exagera su gravedad.

En todo el territorio venezolano se ven cierres de calles en forma de protesta por los cortes de agua durante días y a veces semanas, pero en Valencia y las ciudades que la rodean –más de 3 millones de habitantes– la situación parece ser peor.

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