PHASEPLIT, aporta una solución innovadora al tratamiento de aguas residuales industriales

Finaliza con éxito el Proyecto Europeo Phaseplit tras validar en condiciones reales el nuevo proceso de digestión anaerobia en dos fases (acidogénesis / metanogénesis) para el tratamiento de aguas residuales industriales provenientes de PYMEs agroalimentarias.

 

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A lo largo de los dos últimos años, el consorcio internacional formado por 5 empresas: Agua, Energía y Medioambiente, Servicios Integrales S.L.U (AEMA) (ES), Societatea de Inginerie Sisteme, SIS, S.A (RO), Industrial Moreypi, S.A (ES), Prodeval SAS (FR) y SUMOL + COMPAL Marcas S.A. (PT) en colaboración con dos centros tecnológicos: Tecnologías Avanzadas Inspiralia, S.L. (ES) y el Instituto de Biología Experimental y Tecnológica (PT) han trabajado en el desarrollo y construcción de un novedoso proceso anaerobio en dos fases, para el tratamiento de vertidos de empresas agroalimentarias.

El proyecto, que nace con el objetivo de mejorar los procesos de depuración y conseguir grandes ahorros energéticos en la industria, ha sido coordinado por AEMA y ha contado con la financiación del Séptimo Programa Marco de la Unión Europea para acciones de investigación en beneficio de las PYMES (SP4-capacities) en virtud del acuerdo de subvención nº 602007, el cual ha culminado con éxito en el mes de Noviembre.

Entre los objetivos conseguidos, cabe destacar el diseño innovador de un reactor anaerobio adaptado a la fase metanogénica (zona de reducción de materia orgánica y generación de biogás) del procesos de depuración y un novedoso sistema de control avanzado basado en lógica difusa, lo que permitirá a las PYMEs cumplir con las estrictas regulaciones medioambientales de la UE.

El prototipo ha sido probado con agua residual de bodega en las instalaciones de AEMA, empresa española especializada en el tratamiento y depuración de aguas y con el residuo líquido generado durante la producción de zumos de frutas en la empresa SUMOL+COMPAL, empresa portuguesa dedicada a la producción de zumos y bebidas. Los resultados obtenidos muestran un proceso robusto y eficiente con una capacidad de reducción de materia orgánica en más de un 95% y la generación de biogás de alta calidad, con más de un 80% de metano. El biogás producido puede ser revalorizado en forma de electricidad y calor, suficiente como para cubrir las necesidades del propio tratamiento y además, obtener un extra para que las PYMEs puedan compensar futuros incrementos en los precios de la energía.

Debido a los resultados obtenidos, se está valorando la posibilidad de patentar el proceso de digestión anaerobia desarrollado.