Más de 30 proyectos de depuración estancados

  • Las principales empresas del sector instan a la Junta a firmar un convenio provincial para licitar obras

  • Las infraestructuras pendientes alcanzan los 164 millones de euros

 

La provincia más seca del país, la que mejor ha sabido exprimir sus recursos hídricos en las últimas décadas, sigue teniendo graves problemas con el ciclo integral del agua por el permanente déficit de infraestructuras de depuración y saneamiento, principalmente en los municipios del río Andarax. La Junta de Andalucía creó a finales de 2010 la figura de la declaración de obras interés público para dar prioridad a las actuaciones con las que proteger el medio ambiente de los efectos negativos de los vertidos de las aguas residuales y en la provincia catologó un total de 38 proyectos necesarios.

La Ley Integral del Agua obliga a implantar en el horizonte de 2015 los sistemas de depuración en el 100% de municipios, tal y como marcan con amenaza de sanción las directivas comunitarias de la Unión Europea, y desde que fue aprobada hace año y medio no se ha movido ficha en una provincia que era referente en la gestión de las aguas fecales, al avanzar antes que el resto en la costosa batalla por la calidad de las aguas.

A pesar de generar en torno a 22 hectómetros cúbicos en procesos de reutilización, la provincia ya ha dejado de ser pionera porque esta treintena de proyectos no acaban de salir del cajón de la Consejería de Medio Ambiente. Las empresas del sector del agua, agrupadas en la asociación ASA-Andalucía, han hecho un llamamiento a la Junta para el desarrollo de un Plan de Depuración que contempla la puesta en marcha de 300 obras en la comunidad. En la provincia se ciñen a los 38 proyectos de interés público y estiman en torno a los 164 millones de euros la inversión.

El portavoz de la Asociación de Abastecimientos de Agua y Saneamientos (ASA), Antonio Jiménez, recuerda que desde el año pasado se han recaudado a los usuarios para la administración, a través del canon de depuración en las facturas de las concesionarias, más de 100 millones de euros que no han repercutido en la mejora de las infraestructuras y exigen a la Junta que establezca acuerdos provinciales en los que se incluyan una la lista de actuaciones y los estudios de viabilidad financiera de cada proyecto. Entre las obras más importantes de la provincia, las empresas citan la ampliación de la depuradora de El Bobar, que tiene un coste aproximado de ocho millones de euros. El PP de Almería elevó ayer, precisamente, al Parlamento de Andalucía una interpelación sobre el retraso de las obras.

El parlamentario y diputado provincial de Fomento, Miguel Ángel Castellón, denuncia que la actuación debió comenzar hace ya diez meses, cuando se adjudicó la redacción del proyecto, y critica que “este incumplimiento con la depuradora de El Bobar provoca que 50.000 almerienses viertan aguas fecales al río Andarax”. Un daño ambiental que el dirigente popular ha extendido al conjunto de pueblos de la comarca del río, desde Fondón hasta Padules, y al que no se busca solución desde la administración andaluza a pesar del “impuestazo” que aplicó con la Ley de Aguas. La Consejería de Medio Ambiente asegura que un 78% de la población tiene acceso a una depuradora y que invertirá 383 millones en las políticas de agua a lo largo de 2013.

Fuente: El Almeria