La CHD asegura que el final de las obras de depuración del Órbigo es inminente

Valín apuesta por una gestión conjunta de las 20 instalaciones del proyecto

 

 

José Valín mantuvo ayer, en Subdelegación de León, un encuentro con 14 alcaldes del Alto Órbigo

José Valín mantuvo ayer, en Subdelegación de León, un encuentro con 14 alcaldes del Alto Órbigo

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), José Valín, mantuvo ayer en la Subdelegación de León una reunión con los alcaldes afectados por las obras de depuración de aguas residuales de las poblaciones del Alto Órbigo para informarles sobre el estado de los trabajos. Las obras –en las que se ha invertido más de 24 millones de euros– están prácticamente finalizadas a falta de algunos remates, conexiones eléctricas y conexiones hidráulicas de algunos colectores, además de algunos trabajos de separación de las aguas no residuales (acequias y conductos de riego) de las que han de ser depuradas.

El proyecto incluye 20 instalaciones que ofrecerán servicio a 55 localidades, pertenecientes a 14 ayuntamientos con una población algo superior a los 4.000 habitantes.

Según indicó la CHD, las acciones más inmediatas se efectuarán en la planta de Benavides, donde se procederá a lo largo del mes de enero a las conexiones y pruebas de la planta. Después con las ubicadas en Carrizo y en Villoria, estas tres son las más grandes. A continuación, se irá actuando con el resto de las plantas, a fin de que a lo largo del año estén todas en funcionamiento.

José Valín ha expresado que lo deseable, por economía de escala, sería que se actuase mediante una gestión conjunta de las 20 instalaciones, lo que permitiría un notable ahorro de personal, costes, repuestos, cobro de tarifas o contratos de energía y servicios. Una idea apoyada por los alcaldes que encuentran en la gestión común la forma idónea para abaratar los costes.

El presidente de la Confederación también informó a los alcaldes de las diversas medidas que deberán ser adoptadas por los Ayuntamientos para la explotación de las instalaciones tras su entrega a las entidades municipales. Entre las medidas necesarias que los Ayuntamiento deben tomar para la gestión de las depuradoras se encuentra la formalización de la autorización de vertidos además de establecer un sistema de explotación.

Asimismo, Valín señaló la ineludible necesidad de explotar las instalaciones en adecuadas condiciones, de acuerdo con lo establecido en la Normativa de Aguas y al objeto de asegurar la calidad del río Órbigo, de indudable interés sanitario y medioambiental, así como al de cumplir la Directiva Marco de Bruselas, de obligado cumplimiento.

Fuente: CRONICA de León