Inaugurada la depuradora de Aduna, que tratará las aguas residuales de 61.000 habitantes de Tolosaldea

El diputado general de Gipuzkoa, Martin Garitano, ha inaugurado este jueves la depuradora de aguas residuales Uralde, en Aduna, que tratará las aguas residuales de 61.000 habitantes de Tolosaldea. Los trabajos de construcción de la infraestructura comenzaron en 2009 y se culminaron en noviembre del pasado año. Tras un periodo de prueba, la depuradora puede trabajar actualmente a pleno rendimiento.

Edpuradora de Tolosaldea. Fuente: Diario Vasco

Garitano ha estado acompañado por el presidente del Consorcio de Aguas de Gipuzkoa, Eneko Etxeberria, y el alcalde de Aduna, Josu Amilibia, en la inauguración oficial de la depuradora, cuya obra ha tenido un coste de 24,5 millones de euros y se ha financiado al 50 por ciento por el Consorcio de Aguas de Gipuzkoa y la Diputación Foral.

La depuradora tratará las aguas residuales de 61.000 habitantes de los municipios de Legorreta, Amezketa, Abaltzisketa, Baliarrain, Orendain, Ikaztegieta, Alegi, Altzo, Belauntza, Ibarra, Tolosa, Hernialde, Anoeta, Irura, Asteasu, Zizurkil, Villabona, Aduna y Andoain, incluyendo las aguas de origen industrial.

En tiempo seco es capaz de tratar 28.000 metros cúbicos al día, mientras que en tiempo de lluvia el caudal puede subir hasta 128.000 metros cúbicos al día. La infraestructura tiene, en total, 20.000 metros cuadrados y dispone de cuatro edificios principales: el destinado al pretratamiento, el de lodos, el de aireamiento del biológico y el edificio de control, con la sala de control y el laboratorio. Ocho profesionales trabajan en las instalaciones.

La infraestructura consta de nueve interceptores generales y de numerosos colectores secundarios. El conjunto de los interceptores tiene una longitud de 33,8 kilómetros y ha tenido un coste de 61 millones de euros. Uralde es la última de las 13 grandes depuradoras que conforman la red del territorio.

PROCESO DE DEPURACION
En Uralde, el proceso de depuración comienza con el bombeo del agua residual hasta la cota de la depuradora, mediante seis grandes bombas. Los primeros tratamientos persiguen retirar del agua residual los materiales que trae en suspensión.

En primer lugar, el agua es filtrada a través de unas rejillas que retienen los sólidos gruesos. Posteriormente, el agua pasa por dos pequeños reactores aireados, donde las arenas sedimentan y las grasas y aceites quedan flotando, lo que permite retirar unas y otras. El siguiente proceso es la decantación.

Tras estos procesos solamente permanece en el agua la contaminación disuelta formada por compuestos orgánicos, amoniaco y otras muchas sustancias minoritarias. La mayoría de dichos compuestos son asimilables por las bacterias y otros microorganismos que viven en las aguas naturales. El siguiente proceso es un tratamiento biológico y, posteriormente, el agua es vertida de nuevo al río.

Durante todo el proceso de depuración, se producen lodos, que son objeto de tratamiento, lo que permite obtener metano a partir del orgánico, que es utilizado en la misma depuradora.

El alcalde de Aduna ha mostrado su satisfacción por la nueva depuradora y ha reconocido que, en la pasada legislatura, el proyecto les generó ciertas dudas “por los posibles problemas de olores”. Asimismo, ha señalado que se ha firmado un protocolo con el Gobierno foral de seguimiento de la depuradora.

Por su parte, Garitano ha destacado que “hace unos años, nuestros ríos eran los campeones de la contaminación y ahora la sociedad guipuzcoana tiene otro reto: ser los campeones de la limpieza y del medio ambiente”.

Texto Noticias de Guipuzcua

Imagen Diario Vasco