España gasta tres veces menos que Europa en protección del medio ambiente

La Administración dedicó 49 euros públicos por habitante a defender la calidad del aire, el agua, los suelos y los ecosistemas por los 172 destinados en la UE. Europa tiene abiertos procesos sancionadores por la falta de tratamiento de aguas contra España que además supera en varios casos los límites legales de polución

 

Limpieza-grancanaria-Cabron-Maspalomas-Ahora_EDIIMA20140717_0398_4Limpieza de piche en la grancanaria playa de El Cabrón (Maspalomas) /

Las ideologías se comprueban en el presupuesto. España gasta 3,5 veces menos en defensa del medio ambiente que la media europea. El dinero público destinado a proteger el entorno –no sólo espacios protegidos, sino también la calidad del aire en las ciudades o las aguas de consumo humano– supuso 49 euros por habitante en 2012, según el análisis de Eurostat. La media de los 28 países de la Unión Europea fue de 172 euros.

De los 35 estados de los que recoge información la oficina europea (también aparecen algunos no miembros de la UE como Noruega, Turquía o Serbia), 17 están por encima de España. Algunos muy por encima. El número uno es Noruega que dedica 615 euros públicos por cabeza a conservar su medio. Otros estados destacados son Dinamarca, Bélgica, Finlandia y el Reino Unido, todos por encima de los 200 euros per capita. A ambos lados de España el esfuerzo es mayor: Francia dedicó 184 euros por cada ciudadano y Portugal 79,9.

“Es un reflejo estadístico de la realidad”, cuenta el coportavoz de Equo Juan López Uralde. Desde un punto de vista político, Uralde analiza que “constata el abandono y la falta de prioridad hacia las políticas de medio ambiente”. Según su visión, la diferencia de gasto público en esta materia entre España y la Unión Europea deja en evidencia “tanto al Gobierno central como a los autonómicos: es inaceptable”. Pero, además, el hecho de que estados como Polonia, Lituania, Letonia o Malta destinen más euros constanta, según Uralde, “que muchos países que creemos que están menos desarrollados tienen mejores políticas verdes. Basta con cumplir con la normativa europea para ello”. Se refiere el político a que “en España, el país con mayor biodiversidad de Europa occidental, la Red Natura 2000 está abandonada y los niveles de contaminación del aire por encima de los límites legales”.