En Venezuela se potabiliza agua residual para consumo humano

Las aguas residuales deben recibir tratamiento antes de terminar en su destino final, reduciendo su huella ecológica. La legislación venezolana estipula la calidad mínima de estos vertidos tratados, según su uso posterior. Por otro lado, para el consumo humano se usan embalses que se llenen sólo con la represa de ríos y agua de lluvia, que deben potabilizarse y purificarse.

 

mirna-140714-NTrasvase del Lago de Valencia contamina el embalse Pao-Cachinche desde el 2007 con aguas cloacales sin tratamiento, que no pueden ser potabilizadas por plantas obsoletas y diseñadas con otro propósito.

 

Las aguas residuales producto de bañarnos, fregar los platos o lavar la ropa deben recibir tratamiento antes de terminar en su destino final: río, laguna o lago, reduciendo su huella ecológica. La legislación venezolana estipula la calidad mínima de estos vertidos tratados, según su uso posterior. Por otro lado, para el consumo humano se usan embalses que se llenen sólo con la represa de ríos y agua de lluvia, que deben potabilizarse y purificarse.

Los cinco decretos presidenciales de emergencia del Lago de Valencia (el primero en 1999), ordenaron la construcción de colectores y plantas potabilizadoras de aguas residuales para que fueran depositadas limpias en el Lago de Valencia.

Por el incumplimiento de estos dictámenes, caen en el Lago cada 125 mil millones de litros de aguas de origen industrial y 225 mil millones de litros de afluentes de origen doméstico, sin tratamiento.

Las cifras corresponden a un estudio de la ONG Aguas Sin Fronteras, realizado por el ingeniero hidráulico Alfonzo Herrera, el ingeniero agrónomo Jesús Castillo y tres funcionarios de Hidrocentro en anonimato, que además señala el proceso biológico sufrido: aumentó la demanda bioquímica y química de oxígeno, lo que reduce la capacidad natural de las bacterias presentes en el agua de consumir la materia orgánica, más la alta presencia de fósforo, nitrógeno y coliformes fecales (provenientes de las excretas humanas), que provoca la bora o lemna mediante el proceso de eutrofización.

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