Eliminar el arsénico del agua de las minas con nanotecnología

Con tan sólo un año de edad y otros cuatro de investigación a sus espaldas, la empresa 42Tek ha conseguido expandir su solución de depuración de sustancias nocivas para el agua en América y Asia. Haciendo uso de la nanotecnología, esta pequeña empresa afincada en Castellón ha conseguido desarrollar una nueva solución basada en el dióxido de titanio, también conocido como Anatasa, aplicado sus propiedades a la depuración de aguas, tanto residuales como para el consumo humano.

 

14049057911214Los impulsores de la empresa 42Tek, Reyes Rodríguez y Toni F. Diego

 

Pero, ¿Cómo funciona exactamente este invento? Toni F. Diego, uno de los socios de 42Tek explica cómo «básicamente la reacción de la luz ultravioleta con la nanocapa de dióxido de titanio (compuesto habitualmente utilizado en procesos de fabricación de tintas y pinturas) provoca una reacción que se llama fotocatálisis heterogena (proceso que acelera una reacción química) que, a su vez, es la responsable de que los hidroxilos (iones con carga negativa eléctrica) eliminen componentes orgánicos e inorgánicos presentes en el agua, como los metales disueltos». De este modo, a través de este complejo proceso físico-químico, la nanotecnología permite llevar a cabo una función análoga a la que realiza un filtro de café pero de un modo mucho más complejo.

«Pese a que ya hay gente que ya ha implantado en el mercado los reactores fotocatalíticos para depuración de aguas, la diferencia es que nosotros también producimos la materia prima que permite estas reacciones químicas», indica Diego. «Es decir», prosigue, «nosotros producimos nuestro propio dióxido de titanio, también conocido como anatasa, que usamos en estas aplicaciones».

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