El IIAMA analiza cómo los humedales artificiales pueden depurar el agua de l´Albufera

El modelo desarrollado es una herramienta de gestión y diseño de humedales artificiales para la eliminación de fósforo proveniente de aguas eutrofizadas. Se han examinado muestras de agua recogidas en el Tancat de la Pipa entre los años 2009 y 2012.

 

TancatDeLaPipa

El verde que dibuja el agua de l´Albufera no es una novedad para los muchos valencianos que se acercan a los diferentes lugares del parque natural, con el objetivo de disfrutar de sus espectaculares atardeceres. Este es el color habitual que acompaña a este humedal desde hace más de cincuenta años, como consecuencia de la mala praxis del ser humano. Fue en los años 60 cuando se vertieron de manera incontrolada vertidos industriales, urbanos y agrícolas que contaminaron el agua de este idílico enclave, situado en la provincia de Valencia y que colinda con más de una decena de localidades.

Aunque en un principio la instalación de depuradoras pareció paliar la contaminación, la presencia de microalgas evidencia que el estado ecológico no es nada bueno. Por ello, se están llevando a cabo una serie de actuaciones que buscan demostrar cómo una adecuada gestión integrada de los humedales artificiales permite mejorar la calidad de las aguas. En este ámbito de estudio se engloba la tesis doctoral de la investigadora del IIAMA-UPV (Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente de la Universitat Politècnica de València), Sara Gargallo, quien está desarrollando un modelo matemático que busca esclarecer cómo los humedales artificiales del tipo de los que se utilizan en el Tancat de la Pipa son capaces de depurar el agua de l´Albufera.

El modelo que se está desarrollando reproduce la eliminación de las partículas en suspensión y del fósforo, que es el principal nutriente en el lago, así como la reducción del fitoplancton, que son la microalgas responsables del color verdoso que posee en la actualidad el agua de l´Albufera. Para ello, se han utilizado las muestras de agua analizadas en la entrada y en diversos puntos del Tancat de la Pipa entre los años 2009 y 2012.

De este modo, a través de esta metodología se pretende reproducir, basándose en los procesos físicos, químicos y biológicos que tienen lugar dentro del humedal artificial, las concentraciones de las variables analizadas durante estos tres años. Para ello se han tenido en cuenta parámetros de gran importancia en este tipo de humedales, como el caudal de agua tratada o la existencia de aves que puedan resuspender los sedimentos. De hecho, se ha demostrado que parámetros como la velocidad del viento y la cobertura vegetal son factores clave en la resuspensión de los sedimentos, y por tanto, en los rendimientos de eliminación de fósforo y de sólidos suspendidos. “Mediante el modelo matemático se demuestra que una buena cobertura vegetal dentro del propio Tancat, ayuda a la eliminación porque evita la resuspensión de los sedimentos por el viento, las aves y los peces”, indica la investigadora valenciana.

Además, este modelo matemático permite conocer qué procesos intervienen y cómo actúan dentro del humedal artificial para eliminar más del 50% del fosforo que entra al Tancat de la Pipa, procedente del lago de l´Albufera. “El modelo desarrollado permite clarificar el funcionamiento físico-químico y biológico del humedal artificial, por lo que es una herramienta de gestión útil de cara a maximizar sus rendimientos de eliminación en distintos escenarios futuros”, sostiene la integrante del IIAMA.

Del mismo modo, dicho estudio puede ser utilizado en el diseño de otros humedales artificiales que, como el Tancat de la Pipa, persigan el tratamiento y la eliminación de nutrientes de las masas de aguas eutrofizadas.

El Tancat de la Pipa
El Tancat de la Pipa fue construido en 2008 tras la transformación de unos antiguos campos de arroz en humedales artificiales. El espacio se encuentra gestionado por Acció Ecologista Agró y SEO-Birdlife mediante un acuerdo de custodia del territorio con la Confederación Hidrográfica del Júcar, propietaria del terreno. Su objetivo es la recuperación de la calidad del agua en este espacio, de apenas 40 hectáreas, y la atracción de una gran biodiversidad de fauna. Otros proyectos similares de recuperación se aplican en el Tancat de Milia y el de l´Illa, ubicados en los términos municipales de Sollana y Sueca, respectivamente.