El calor de las alcantarillas, una nueva forma de energía “limpia”

El agua de un lavavajillas, de una lavadora o de un cuarto de baño disipa un calor valioso, que el servicio municipal de electricidad de la localidad austríaca de Amstetten recupera allí donde se encuentra: las alcantarillas. El calor procedente de las aguas residuales calienta en invierno y enfría en verano 4.000 m2 de edificios.

 

residuales-620x400El calor de las alcantarillas, una nueva forma de energía “limpia”.

 

El agua de un lavavajillas, de una lavadora o de un cuarto de baño disipa un calor valioso, que el servicio municipal de electricidad de la localidad austríaca de Amstetten recupera allí donde se encuentra: las alcantarillas.

El calor procedente de las aguas residuales calienta en invierno y enfría en verano 4.000 m2 de edificios, lo que permite hacer un ahorro considerable y un gesto por el medio ambiente.

Concretamente, se han colocado “intercambiadores de calor” a lo largo de una sección de alcantarillas de 42 metros, donde la temperatura del agua puede alcanzar los 27 grados.

Los intercambiadores calientan el agua que pasa por tuberías adyacentes a la canalización y “absorben” los centígrados. Luego, este agua entibiada pasa a una bomba de calor muy sofisticada que a su vez alimenta un sistema de calefacción central.

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