De agua residual a potable (Mx)

Como una alternativa ante la escasez de agua en el futuro, el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (Sapal) transforma aguas residuales domésticas en potable. A través de un proceso de purificación se ha logrado producir agua potable de calidad y sin riesgo para la salud.

 

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La gerente de la Calidad de Agua, Rosa Sánchez Castellanos, destacó que ya se cuenta con una planta piloto en la Planta de Tratamiento de la colonia Villas de San Juan.

“Con fines experimentales y científicos, en octubre de 2009 Sapal decidió poner en operación una planta piloto para potabilizar el agua tratada”.

Ésta tiene capacidad tratar aguas residuales y producir potable a razón de 0.5 galones por minuto, lo que equivale a 3.27 metros cúbicos por día, es decir, 3 mil 17 litros de agua potable.

“El objetivo de esta planta piloto es convertir el agua tratada en potable, es decir, que se puede beber con seguridad por el ser humano”, aseguró.

Esto se consigue haciéndola pasar por un proceso que consiste en conducir el agua a través de diversos elementos.

El agua tiene que pasar por tres filtros de celulosa de 25, 5 y 1 micras, para luego pasar por dos filtros de carbón activado y una membrana de ósmosis inversa, y finalmente atravesar por una lámpara de luz de rayos ultravioleta.

“Estos elementos tienen como finalidad filtrar hasta las partículas suspendidas más minúsculas, y asegurarse de que los elementos contaminantes que pueda contener todavía, se queden atrapados, resultando un agua tan limpia que el ser humano la pueda tomar”, señala la química de Sapal.

El agua resultante de este proceso cumple con la norma oficial mexicana NOM-127-SSA1-1994, por lo que es apta para su consumo.

“Cabe destacar que esta planta opera únicamente como piloto y solamente para experimentación y demostración de los procesos de potabilización. El agua resultante no es distribuida a la población en lo absoluto”, aclara Rosa Sánchez.

Largo tratamiento

La Gerente de Calidad de Agua de Sapal señala que es importante resaltar que el agua tratada que se ingresa a esta planta piloto para su potabilización, ya ha pasado por un proceso de saneamiento en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Villas de San Juan.

“Se eligió esta planta, porque el agua residual de esa zona es totalmente doméstica, no tiene componentes industriales como en otras zonas de la ciudad, y esta condición permite potabilizarla sin riesgo”, subraya.

El agua residual es enviada, a través del drenaje sanitario, a un gran colector que la conduce a la planta de tratamiento.

Ahí ingresa a través de cárcamos de bombeo que alimentan a tanques reguladores, los cuales llevan por gravedad el agua a las tres etapas de la planta.

Previamente se realiza una separación de la basura fina por medio de tres coladeras gigantes llamadas hidrocribas, y la separación de la arena por tres canales desarenadores; posteriormente pasan a cuatro módulos monolíticos.

Cada módulo tiene un sistema de tratamiento que se encuentra integrado en una estructura circular formada por reactor biológico, clarificador secundario, tanque de contacto de cloro, digestor aerobio y un espesador gravimétrico.

Una alternativa

El director de Sapal, José Enrique Torres López, manifestó que ante la escasez de agua que se avizora en un futuro hay varias alternativas: una es desalación de agua de mar para convertirla en agua dulce y transformar el agua residual doméstica en agua potable.

“El primero es un proceso muy caro y el segundo es una buena opción que ya está en proceso experimental en Sapal. Estamos trabajando para dotar de agua a León para el futuro”, afirmó.

El proyecto más próximo es el del Zapotillo que se espera esté dotando de agua a los leoneses para el 2015.

Por su parte el director de Medio Ambiente Sustentable, Fidel García Granados, destacó que el reuso de agua ha sido una prioridad en León ante la escasez que se afronta y la sobre explotación de los mantos acuíferos.

“Se ha dado ya el primer paso para utilizar agua tratada para el riego de parques y jardines, con lo que se disminuye el consumo de agua potable: la otra opción es convertir agua residual doméstica en agua potable, que ya está en fase experimental por parte de Sapal”, añadió.

En tanto que la regidora y presidenta de la Comisión de Medio Ambiente en León, Beatríz Manrique, manifestó la importancia de fomentar la cultura del agua entre los pequeños.

“No basta con buscar alternativas para abastecer de agua potable a la población, sino que es necesario concientizar a los niños y a la población en general sobre el problema del agua”, añadió.

A medida que aumenta la escasez de agua potable, el empuje para reciclar agua recibe un estímulo, añadió.

Reconoce Bety Manrique que es todo un desafío la transformación de aguas residuales o cloacales que mediante un proceso se puedan transformar en agua potable y retornarlas a las llaves domiciliarias.

Evoluciona planta

La Planta inició su operación en una primera etapa en octubre de 2003 con una capacidad de 10 litros por segundo a través de un tratamiento biológico secundario de lodos activados en la modalidad de aireación extendida con desinfección por cloración y digestión aerobia de los lodos, explica Rosa Sánchez Castellanos.

“Debido al desarrollo de la zona y a la necesidad de sanear el volumen de agua residual generado, en el año 2005 comenzó la construcción de la segunda etapa de la planta adicionando al tratamiento 30 litros por segundo para que éste aumentara a 40 litros por segundo, misma que arrancó su operación en mayo de 2006”..

En el año 2008 comenzó la construcción de una tercera etapa de 30 litros por segundo llevando a la planta hasta un tratamiento de 70 litros por segundo, esto derivado del rápido crecimiento de la ciudad hacia la zona oriente.

“En esta tercera etapa se ve la prioridad de adicionar un sistema de pulimento a base de filtros con presión autolimpiables, así como el secado de lodos a través de la deshidratación en filtros banda”, añade Sánchez Castellanos.

Por último, es necesario recalcar, que la operación de la planta piloto para potabilización que funciona en la Planta de Tratamiento Villas de San Juan es exclusivamente con fines de investigación y desarrollo de tecnología.

“Esperamos que pasen muchos años antes de que se convierta en una necesidad la producción masiva de agua potabilizada a partir de agua residual”, subraya Rosa Sánchez Castellanos.

Periódico AM