Agua reciclada de Tijuana ‘levantaría’ al Valle de Guadalupe

La sequía en Ensenada podría ser atenuada con un proyecto para llevar agua de Tijuana al Valle de Guadalupe, reveló el secretario de Desarrollo e Infraestructura Urbana de Baja California (Sidue), Manuel Guevara Morales. El gobierno del estado contempla un proyecto para llevar agua de un municipio a otro para uso agrícola exclusivo.

 

Crisis-agua_MILIMA20140211_0041_11Además del proyecto de la desaladora en Ensenada, el gobierno del estado contempla otro proyecto millonario para crear la infraestructura y combatir la sequía que golpea al municipio.

 

La sequía en Ensenada podría ser atenuada con un proyecto para llevar agua de Tijuana al Valle de Guadalupe, reveló el secretario de Desarrollo e Infraestructura Urbana de Baja California (Sidue), Manuel Guevara Morales.

El gobierno del estado contempla un proyecto para llevar agua de un municipio a otro, exclusivamente para el uso agrícola en Ensenada, según precisó el funcionario.

“Las plantas que tenemos en Tijuana son de muy buena calidad. Si esas aguas las llevamos en un acueducto al Valle de Guadalupe, hacemos una presa que se llama Las Bellotas y controlamos la calidad de esas aguas recicladas con un tratamiento final, se puede usar para el riego de uva”, explicó.

El proyecto se haría en conjunto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y los agricultores del valle en Ensenada, la Secretaría de Fomento Agropecuario, la Comisión Estatal del Agua y del Río Tijuana.

Aunque hasta el momento no está contemplado que el agua sirva para uso habitacional, sí se pretende darle esa utilidad.

“Nuestra idea con esa agua reciclada de Tijuana… tenemos muchísimos años tirándola al mar y el Valle se puede levantar, para uso agrícola”, afirmó.

El acueducto para trasladar el agua de Tijuana a Ensenada costaría mil 800 millones de pesos, de los cuales, mil 500 serían subsidiados por la federación, mientras que el mantenimiento -una vez que inicie operaciones- valdría entre seis y siete pesos por metro cúbico.

Una de las soluciones a las que apuestan las autoridades para contrarrestar la sequía en Ensenada es la planta desaladora, cuyas obras están frenadas.

Milenio