Veracruz: agua escasa

En el estado de Veracruz llueve cada año más que suficiente para alimentar el caudal de sus numerosos ríos y recargar los mantos acuíferos que sirven para abastecer de agua a la población y las actividades económicas. Sin embargo, falta el agua en muchas partes. Por ejemplo, en la ciudad de Coatzacoalcos, que hoy cuenta con 600 mil habitantes.

 

veracruz-postal-ma_21Veracruz: agua escasa (Fuente: Proyecto México).

 

En el estado de Veracruz llueve cada año más que suficiente para alimentar el caudal de sus numerosos ríos y recargar los mantos acuíferos que sirven para abastecer de agua a la población y las actividades económicas. Sin embargo, falta el agua en muchas partes. Por ejemplo, en la ciudad de Coatzacoalcos, que hoy cuenta con 600 mil habitantes. Por décadas ha recibido el líquido de la presa Yuribia, ubicada en la Sierra de Santa Marta. Siempre se creyó que ese caudal sería eterno y suficiente para satisfacer la demanda local y la de municipios vecinos (Minatitlán, Cosoleacaque, Cangrejera) que conforman el principal corredor industrial costero del país.

Pero los últimos años se han multiplicado las protestas de los pobladores (muchos indígenas) que viven en la Sierra de Santa Marta, donde nace y se capta el agua para abastecer los citados centros urbanos. Alegan que las autoridades no han cumplido las promesas que les hicieron a cambio de las obras para enviarla a otra parte. Esas protestas incluyen el cierre de carreteras, instalaciones eléctricas o hidráulicas. Hace tres décadas condicionaron la construcción en sus tierras de la planta potabilizadora Yuribia, que abastece a Coatzacoalcos y al complejo petroquímico de Cosoleacaque, a cambio de mejoras en caminos, escuelas, centros de salud y otras obras de infaestructura que elevarían la calidad de vida de la población serrana, la cual registra alta incidencia de tuberculosis, casos de lepra y cáncer.

Sin embargo, no les cumplieron todo lo prometido, mientras el líquido escasea cada vez más. Como documentan varios investigadores veracruzanos, sucede que, por un lado, las áreas boscosas de la Sierra de Santa Marta han sufrido una enorme deforestación que se manifiesta en la disminución del agua en 50 por ciento. Y, por el otro, el vital elemento no se administra bajo esquemas de justicia para los pobladores serranos ni con la visión de abastecer en forma sustentable a la población y las actividades industriales, comerciales y los servicios localizados en la franja costera del sur de la entidad.

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