São Paulo se queda sin agua

Después de la estación de lluvias más seca en 45 años, São Paulo vive la peor crisis hídrica de su historia. El Sistema Cantareira, la principal represa de la región, que abastece a 14 millones de personas en la Grande São Paulo y en 62 ciudades del interior del Estado, nunca registró un nivel tan bajo, mientras que el volumen del resto de embalses cae también a niveles críticos.

 

1407337208_888604_1407337333_noticia_normalEl Sistema Cantareira, la principal represa del Estado de São Paulo, sufre las consecuencias de la estación de lluvias más escasa en 45 años.

 

Después de la estación de lluvias más seca en 45 años, São Paulo vive la peor crisis hídrica de su historia. El Sistema Cantareira, la principal represa de la región, que abastece a 14 millones de personas en la Grande São Paulo y en 62 ciudades del interior del Estado, nunca registró un nivel tan bajo, mientras que el volumen del resto de embalses cae también a niveles críticos.

De los grifos de los paulistas sale desde mayo —y por primera vez— la reserva de la reserva, lo que llaman el volumen muerto, agua estancada bajo las compuertas que está siendo bombeada para subir la capacidad del sistema. Hace seis meses que algunas regiones están sin agua día sí día no, los bares de las zonas ricas de la ciudad empiezan a sufrir la falta de presión nocturna y la industria del país, concentrada en el Estado, de 41 millones de personas, alerta sobre el impacto económico que puede tener más sequía.

“Si no llueve vamos a tener perjuicios en grandes empresas. Y los efectos se sentirán no solo en los despidos, sino en la economía. Hay industrias que no pueden quedarse sin agua ni un solo día. Es grave que un sector de una petroquímica deje de producir”, advierte el director de Medio Ambiente de la Federación de Industrias del Estado, Nelson Pereira.

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