Santa Eulària retrasa la contrata del agua porque desconoce su precio

El alcalde advierte de que la tarifa del agua dependerá de la Administración que asuma el sobrecoste de 19 millones de la desaladora

Desaladora de Santa Eulària, ya construida pero aún sin funcionar.

Desaladora de Santa Eulària, ya construida pero aún sin funcionar.

El alcalde de Santa Eulària, Vicent Marí, admitió ayer, durante la celebración de un pleno extraordinario, que si no saca a concurso la contrata de la gestión del agua es porque ignora a qué precio se debería comprar el metro cúbico.

Detrás de esa incógnita se encuentra el sobrecoste de la construcción, por parte del Gobierno central, de la desaladora del municipio, nada menos que 19 millones de más. El Estado se ha comprometido a abonar seis de esos millones, pero el resto del desfase podría repercutir en el contribuyente.

Marí respondía así a la pregunta del portavoz del grupo PSOE-Pacte, José Miguel Padial, de por qué la contrata, prorrogada desde hace un par de años, aún no salía a concurso. Pero el alcalde fue más allá al advertir de que en estos momentos no tiene claro si finalmente se licitará la gestión del agua a una empresa privada, como estaba previsto inicialmente: «Para gestionar el agua hay tres posibilidades que barajamos: o un concesionario, o una empresa mixta o la gestión directa por parte del Ayuntamiento. En este último caso sería la empresa pública [Santa Eulària des Riu XXI, Emser XXI] la que tendría la facultad de la gestión del agua».

«Si municipalizamos hoy la gestión del agua, mañana tendremos que cambiar el contrato. Y eso sí sería gravoso para los ciudadanos. Antes queremos saber a cómo vamos a comprar el metro cúbico», indicó el alcalde, para quien la gestión de la construcción de la desaladora deja mucho que desear: «Me gustaría saber quiénes han sido los lumbreras que han hecho esa desaladora sobredimensionada para las necesidades de este municipio. Me gustaría saber quién tomó esa decisión». Prevista inicialmente para producir 10.000 metros cúbicos de agua desalada, finalmente se construyó para 15.000 m3.

Santa Eulària no decidirá pues cómo gestiona finalmente el agua hasta conocer «a qué precio se tendrá luego que vender al usuario», recalcó Marí. «No nos queremos precipitar precisamente por eso, para que el usuario no se encuentre luego con unos costes sobredimensionados», derivados del sobrecoste de la desaladora.

El alcalde explicó qué ocurriría, a su juicio, si el Consistorio ya hubiera procedido a licitar esa gestión: «El hecho de tener un concesionario antes de saber qué nos cuesta el agua podría ser perjudicial, pues luego tendríamos que negociar con una empresa que tendría garantizada su posición de gestor de esa agua, cuando ahora no la tiene.

Entiendo que será más beneficioso sacar un concurso o llegar a un acuerdo después de conocer el precio a que compramos el agua que no antes».

«Una cuestión de prudencia»
Se trata, según señaló, «de una cuestión de prudencia y de defensa de los intereses de los ciudadanos». En la actualidad, la desaladora, ya construida, está en fase de pruebas: «Hay que hacer una serie de obras complementarias (un depósito, unas interconexiones). No queda mucho para que entre en funcionamiento. Entonces nos dirán a qué precio podremos comprar el agua y a partir de ese momento haremos un estudio de tarifas», detalló Vicent Marí, que añadió que si esa empresa pública está endeudada «es para no estar en manos de un concesionario que lo único que pretende es sacar el máximo beneficio y rendimiento».

Respecto al temor del la oposición a que la deuda de Emser XXI arrastre al Ayuntamiento, el alcalde admitió que si sacaran la concesión, la deuda quedaría a cero: « Y si se la queda una concesionaria, ¿estás seguro –dijo dirigiéndose a Padial, del que dijo que tiene «una empanada mental» en lo que respecta a esa empresa pública– de que luego todo será más barato, de que los ciudadanos no saldrán perdiendo con esta operación?».

El pleno aprueba definitivamente los presupuestos de 2013
El pleno de Santa Eulària aprobó ayer definitivamente los presupuestos de 2013 tras dar su visto bueno a la primera de las cuatro alegaciones presentadas por el grupo PSOE-Pacte a las cuentas municipales. La alegación aceptada supone la incorporación al presupuesto de este año de un anexo de consolidación de la empresa municipal Emser XXI. Su agregación «solo tiene carácter informativo y no implica ningúna modificación del presupuesto municipal», que continúa siendo de 30,96 millones de euros, explicaron desde el gabinete de prensa. El equipo de Gobierno desestimó el resto de alegaciones basándose en un informe técnico del propio Consistorio que rechaza que Emser XXI sea «una sociedad instrumental pública no de mercado», como asegura PSOE-Pacte. Como los técnicos la consideran «excluida del sector de las administraciones públicas», también rechazan la propuesta de la oposición de debatir un plan de viabilidad para Emser XXI. PSOE-Pacte advirtió ayer de que estudia interponer un recurso contencioso-administrativo contra la aprobación de las cuentas de 2013 porque «el PP sigue sin admitir que la deuda de Emser XXI, de capital 100% público, es deuda municipal».

El alcalde rechazó la petición del grupo de la oposición de que se consulte al Ministerio de Hacienda si la deuda de esa empresa pública, que calcula en 8,4 millones de euros, debe incluirse en los presupuestos.

Fuente: Diario de Ibiza