Promueven la desalación del agua

Ante el impacto negativo que tiene el cambio climático en la disponibilidad hídrica para consumo humano, en más de 260 municipios costeros la desalación de agua de mar es una de las opciones más viables. Así lo consideró, Emiliano Rodríguez, subdirector de Planeación de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), quien indicó que para las zonas rurales, la alternativa está en la captación de agua de lluvia.

 

 

544378Escasez. Ante los problemas de desabasto que enfrenta el país la Conagua propone utilizar métodos de desalación del agua.

Al participar con la ponencia “La estrategia en materia de agua, un asunto de seguridad nacional”, realizada durante el VI Foro Internacional Ciudades del Siglo XXI con Calidad de Vida, afirmó que actualmente en México la desalación se ha implementado con éxito, principalmente en el sector turístico.

Explicó que México, al igual que el resto del mundo, tiene el gran reto de romper, en los próximos 20 años, la inercia de cómo se usa el agua.

Para ello, dijo, es fundamental fortalecer las capacidades de adaptación al cambio climático, entre ellas la desalación y la captación de agua pluvial, que son opciones renovables bajo condiciones específicas relacionadas con el clima, la altitud y la distancia.

De ahí que en el país haya 220 plantas que producen cuatro mil 360 litros por segundo de agua dulce.

De esas, 124 unidades están en Quintana Roo y 71 en Baja California Sur, entidad donde el municipio de Los Cabos brinda el servicio de agua a 80 mil habitantes con la planta más grande de México, cuya capacidad se planea incrementar a 600 litros por segundo, explicó.

Adelantó que esa tecnología se implementará también en Ensenada, municipio de Baja California donde está por construirse una planta con capacidad de 200 litros por segundo.

Concluyó que en materia hídrica, las grandes obras de infraestructura son tan importantes como las pequeñas obras, entre ellas los tanques domiciliarios de almacenamiento del agua de lluvia.

Por ello, mencionó, se deben analizar nuevas opciones sin olvidar fortalecerlas con acciones de concientización del uso eficiente, pues el agua es nuestra garantía de vida.

El Siglo de Torreón