Panamá es el país latino que más agua consume

¿Podrías beberte 370 litros de agua al día? De seguro que tu respuesta será negativa. Sin embargo, ese es el promedio de consumo de agua diario de cada panameño; más del doble de la media internacional. De hecho, Panamá es considerado el país latino que más agua potable produce y consume, según un informe de la Asociación de Entes Reguladores de Agua Potable y Saneamiento de las Américas (ADERASA) de 2012.

 

 

Sin embargo, la cobertura del servicio de agua no es por igual. En 2010, un 8% de la población no tenía acceso a este recurso vital, y en las comarcas indígenas, esa cifra trepa al 55%, según el Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento (FCAS).

Todo esto sucede, mientras las hidroeléctricas y el Canal consumen una cantidad similar de agua a la que se utiliza diariamente en la ciudad capital. Tuberías e hidrantes rotos, alta morosidad de los usuarios y conexiones ilegales son el indicativo del alto porcentaje de utilización de las fuentes hídricas en el país.

Pero, ¿qué diría si mientras en Azuero hay sequías o parte de la población no tiene abastecimiento de agua, de esos 370 litros diarios se perdiera casi la mitad? En Panamá, el 43% del agua que consumimos se desperdicia. A pesar de que en muchas partes del mundo el agua es un recurso escaso, en el istmo hay sectores donde el agua se derrocha.

¿POR QUÉ TANTA AGUA?

El ingeniero Juan Antonio Ducruet, exdirector del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) dice que gran parte de la pérdida anual de agua potable se ve reflejada en las roturas de las redes del acueducto o tuberías, en los bajos índices de micromedición y en el mayor derroche de líquido por parte de los usua rios.

En este país, explicó Ducruet, el consumo de agua potable por persona al día es de aproximadamente 370.5 litros. La cantidad supera el doble del promedio de consumo internacional que es de unos 145 litros y a la que registra la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre consumo mínimo de agua, por persona al día, que es de unos 50 litros.

Según la Asociación de Servicios Públicos, (ASEP) los más altos índices de con sumo de agua potable se registran en las provincias de Colón y Panamá. Específicamente en El Chorrillo, Calidonia, Barraza y los edificios del Banco Hipotecario. Sólo en los distritos de Panamá y San Miguelito las pérdidas de agua potable superan los 43,200 millones de galones. Se estima que se pierde un 43% del agua que se consume; por encima del promedio en la región, del 42%.

En opinión de Ducruet, estas altas pérdidas de agua se deben a la falta de un sistema de medición adecuado para consumo de agua, que se suma a la existencia de una gran cantidad de casas condenadas (5,000 en Colón y cerca de 2,700 en Panamá) que no cuentan con los medidores de agua adecuados y no pagan el agua gastada al día.

Ducruet aseguró, además, que el indicador de alto porcentaje de consumo y pérdidas del líquido incide también en una cantidad significativa de grandes consumidores no residenciales, donde muchas veces ‘no se contabiliza’.

‘El 60% de las pérdidas son pérdidas comerciales, esto quiere decir agua no contabilizada, agua que se pierde por conexiones ilegales o porque se consume agua no medida y se cobra en base a un promedio fijo’, señaló.

134487PÉRDIDA. Vista de un hidrante botando agua en El Dorado, en pleno centro de la ciudad de Panamá. Foto: Archivo | La Estrella

EL PANORAMA

De los 7,000 millones de habitantes que hay en el planeta, aproximadamente 1,100, es decir, el 18% de la población mundial no tiene acceso a fuentes de agua potable seguras. Esto incluye algunas regiones de Panamá, aunque desde el ANAM aseguran que ‘hay recursos para rato’, y niegan que haya problemas por falta de abastecimiento. El istmo es uno de los países que más agua potable produce en la región, gracias a que los niveles de precipitación plu vial anual y las recargas de las cuencas son más que suficientes para garantizar el abastecimiento de agua –no así la distribución– para consumo humano.

De los 3.5 millones de habitantes que hay en la República de Panamá, cerca de 270,000 personas, es decir, un 8% no tiene acceso a un servicio de agua potable adecuado por diversos motivos: 800 mil no reciben agua las 24 horas del día; 600 mil no tienen infraestructura intradomiciliaria de agua potable; y cerca de 30 mil que habitan en las áreas urbanas, reciben agua de carros cisternas, en un país en el que ‘sobra’ agua.

Mientras en algunas regiones el agua potable se pierde, hay otras en las que ésta es escasa y la poca que hay en los afluentes se derrocha, especialmente durante las fiestas de Carnaval. Paradójicamente, este es el caso de la urbe capitalina, donde existen unos 27 puntos críticos y la falta de agua es frecuente debido a las fugas y presión insuficiente en las tuberías que alimentan el sistema de distribución; al igual que en la región de Azuero, donde la escasez de agua potable es evidente, especialmente durante el verano, cuando cada año se repiten las sequías. En las fiestas del dios Momo tan solo en Las Tablas, La Villa de Los Santos, Penonomé, Chitré y el Carnaval de la City se derrocha un estimado de 3 millones galones de agua con unos 69 carros cisterna durante los cuatro días de comparsa. Aunque es agua cruda de ríos seleccionados, esta es una fuente no renovable que con el debido tratamiento de purificación podría ser usada para dotar del fluido a cientos de comunidades apartadas.

Laurencio Guardia, también exdirector del IDAAN, dijo hace poco que en Panamá no hay razón para que se desperdicie tanta agua potable, por lo que recomienda a las autoridades actuales mejorar los procesos de cobro y un aumento de la tarifa vigente para que haya menos desperdicio del líquido en estos sectores del país.

Frente a esta situación, Kathia Mojica, técnica en Recursos Hídricos del Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), dice que se necesita crear un cambio de actitudes y hábitos en la población que permitan una nueva cultura del agua y un uso sostenible del recurso.

En el caso de Panamá, indicó la ingeniera, el Estado –a través de sus institucio nes con competencia en la gestión del agua– es el responsable de concientizar a la población sobre el valor del recurso hídrico en todos los niveles sociales, creando los mecanismos que promuevan su uso óptimo, y se abandonen los patrones de derroche.

Para mejorar el sistema de distribución del agua potable, el IDAAN en conjunto con el Consejo Nacional para el Desarrollo Sostenible (Conades) desarrolla un ‘plan integral’, que incluye la realización de obras de construcción y reforzamiento de líneas de conducción, con una inversión que supera los $470 millones. También se realizan operativos de cortes de agua a morosos e ilegales y habilita sus agencias para el pago de facturas atrasadas, ya que existe una alta morosidad.

Rolando Bocanegra, jefe de Comercialización del IDAAN dijo que se detectó que muchas empresas promotoras de proyectos inmobiliarios conectan al sistema de distribución de agua potable a las nuevas barriadas, sin que los propietarios de las viviendas tengan contrato con el IDAAN.

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Fuente: La Estrella