Miles de familias paraguayas ven el agua fluir en casa por primera vez

Casi un millón de ciudadanos carece de suministro. Unas juntas vecinales con apoyo especializado afrontan el problema. A sus 65 años, Doña Luciana abre por primera vez un grifo de agua en su casa. Lucas, su nieto de unos cinco años, la mira sorprendido. Sus rostros reflejan la emoción de presenciar un acontecimiento que para gran parte de los latinoamericanos es un hecho cotidiano.

 

1389986405_297271_1389990200_noticia_normalEl agua está llegando por fin a pueblos desabastecidos de Paraguay.

 

A sus 65 años, Doña Luciana abre por primera vez un grifo de agua en su casa. Lucas, su nieto de unos cinco años, la mira sorprendido. Sus rostros reflejan la emoción de presenciar un acontecimiento que para gran parte de los latinoamericanos es un hecho cotidiano, pero para ellos es un momento histórico.

Por primera vez en su humilde vivienda ubicada en San Pedro del Paraná, una de las zonas más ricas en producción agrícola pero con graves problemas sociales de Paraguay, la aguerú –agua, en guaraní-, cristalina y potable fluye con potencia.

“Estoy muy contenta, ya no voy a ir a buscar agua del arroyo y de la naciente”, exclama emocionada Luciana Bustamante en la casa que comparte con dos de sus cinco hijos y sus nietos.

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