Los embalses del Duero, en mínimos históricos a pesar de las lluvias

El volumen de recursos hídricos en diciembre es el más bajo desde 1995

 

Los embalses del Guadalquivir se encuentran al 70 por ciento de su capacidad. «Nos produce mucha envidia», señala al respecto el presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), José Valín, que ve cómo los recursos de su cuenca no alcanzan ni el 27 por ciento. Y es que la preocupación reina en esta institución que no para de pedir al cielo que se apiade de sus pantanos y deje caer en Castilla y León aunque sea un poco de las abundantes precipitaciones que sacian la sed de los campos españoles y que en la Comunidad no están dejando «ni gota», o, al menos, no proporcionan los recursos hídricos suficientes para mirar con tranquilidad a una campaña de riego que se va acercando en el tiempo y que comenzará en mayo. De momento y hasta que esta situación dé un giro deseado, los niveles de agua de diciembre son los más bajos desde 1995 y sólo han aumentado en siete puntos tras el paso de los temporales que han nublado la región en los meses de octubre y noviembre.

La Sierra de Guadarrama y las cumbres de Gredos han sido las barreras naturales que han frenado la llegada de lluvias al centro y norte de la Comunidad, desviándolas hacia el Mediterráneo. Esta circunstancia hizo que en octubre las precipitaciones aportaran poca agua a los principales embalses del Duero, que se encuentran sobre todo en el norte. Con la llegada de noviembre, el escenario cambió pero no fue del todo favorable. Y es que si en general se trató de un mes «húmedo», según la Agencia Estatal de Meteorología, los sucesivos temporales que se registraron dejaron una huella importante en el sur y oeste, pero escasa, nuevamente, en el norte y el este.

De esta manera, aunque en el último mes las precipitaciones caídas han traido a la Comunidad más recursos hídricos de lo habitual en noviembre, en comparación con años anteriores, éstos no han sido ni los suficientes ni los equivalentes a los de otros rincones de España, que están consiguiendo aliviar la necesidad de agua que se arrastraba desde el pasado invierno, uno de los más secos de la historia. Así, el resultado del paso de los frentes nubosos es que Castilla y León no se benefició por segundo mes consecutivo de los temporales y su seco campo sigue mirando al horizonte con limitados fondos para poder regar sus cultivos dentro de cinco meses.

Sin precedentes

La situación no encuentra precedentes cercanos. Y es que en la serie histórica desde 1995, nunca antes se habían registrado niveles tan bajo en el mes de noviembre. A excepción de Cervera (Palencia), y Santa Teresa y Águeda (Salamanca), ningún otro embalse alcanza la capacidad de llenado media de la última década.

Los pantanos que más apuros pasan siguen siendo los de León y Palencia. La mayoría no llegan al veinte por ciento de su capacidad, si bien, en dos meses han conseguido aumentar en una media de seis puntos sus recursos hídricos. Los mejor parados han sido los del sistema Carrión, que han pasado del 12,2 por ciento a mediados de octubre hasta el 34 por ciento actual. También se ha elevado en siete puntos, hasta el 20,6 por ciento, el agua que guardan Las Cogotas, en Ávila.

Por el contrario, el volumen de los embalses se ha reducido en el último mes en el sistema burgalés de Arlanzón y en los pantanos de Pontón Alto (Segovia) y Cuerda del Pozo (Soria).

Situación muy distinta es la que experimenta el sistema del Tormes. En Salamanca se puede mirar con cierto optimismo hacia el futuro, al encontrarse el embalse de Santa Teresa a un 61,2 por ciento de su llenado total -la media es del 59%-, y el de Águeda , al 65 por ciento -frente al 60% habitual.

Fuente: ABC